
Un despliegue combinado de inteligencia, precisión aérea y fuerza táctica terrestre definió la llamada “Operación Resolución Absoluta”, la misión con la que Estados Unidos anunció la captura de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, en territorio venezolano. La operación, descrita por el presidente Donald Trump como “uno de los ataques más precisos” de la historia militar estadounidense, fue ejecutada durante la madrugada, en un momento calculado para preservar el elemento sorpresa y limitar el impacto en la población civil.
El relato oficial, ofrecido desde Florida por altos mandos militares, incluye meses de preparación, vigilancia permanente sobre el entorno del mandatario venezolano y un operativo de cinco horas con más de 150 aeronaves, apoyo de agencias de inteligencia y ataques simultáneos a puntos estratégicos de Caracas y sus alrededores.
Meses de vigilancia y preparación: el mapa secreto sobre Maduro
Según el jefe del Estado Mayor Conjunto, general John Daniel “Razin” Caine, la operación se construyó a lo largo de varios meses. En ese periodo, fuerzas militares y agencias como la CIA, la NSA y la NGA habrían recopilado información sobre el comportamiento cotidiano del líder venezolano. El objetivo, de acuerdo con el alto mando, era conocer hasta el detalle: movimientos, rutinas, vestimenta, lugares de permanencia, rutas de traslado e incluso aspectos menores de su entorno inmediato.
Caine afirmó que la misión estaba lista desde finales de diciembre, pero su ejecución se reservó para la noche del viernes y la madrugada del sábado, debido a condiciones de visibilidad favorables. En la lógica militar descrita, la elección no fue azarosa: se buscó maximizar la sorpresa y reducir los riesgos colaterales, tomando en cuenta el ambiente urbano de Caracas y la cercanía de zonas residenciales.
El despliegue: 150 aeronaves y una incursión a ras del mar
A las 10:40 p. m. del viernes (hora de Estados Unidos), Donald Trump habría dado la autorización desde su residencia en Florida. A partir de ese punto, se activó un despliegue masivo: helicópteros, unidades no tripuladas, aviones de combate y bombarderos comenzaron a avanzar desde posiciones terrestres y marítimas cercanas al espacio venezolano.
Uno de los elementos que más llamó la atención del relato oficial fue la altitud del desplazamiento: las aeronaves habrían viajado a unos 30 metros sobre el nivel del mar para evitar detecciones tempranas, atravesando luego la cordillera que separa la costa de Caracas. Mientras los helicópteros avanzaban, el componente aéreo de apoyo incluía F-18, A-18, E-2, bombarderos B1 y unidades no tripuladas.
La fase inicial incluyó, según Caine, un proceso de neutralización de defensas antiaéreas venezolanas con armamento destinado a permitir el paso seguro hacia el complejo donde se encontrarían Maduro y Flores.
La captura: sopletes, fuerza Delta y una rendición sin detalles
A las 1:01 a. m. (2:00 a. m. en Caracas), las aeronaves arribaron al complejo señalado como objetivo. Según el jefe militar, el operativo encontró resistencia: los helicópteros fueron blanco de disparos y respondieron con “fuerza abrumadora”. Una aeronave habría sido impactada, aunque logró mantenerse operativa.
Caine no ofreció detalles extensos sobre el momento exacto de la detención, pero afirmó que Maduro y su esposa “se rindieron”. Por su parte, una fuente citada por CBS News aseguró que la captura fue ejecutada por la Fuerza Delta, unidad élite antiterrorista del ejército estadounidense, equipada con sopletes para forzar puertas de seguridad en caso de ser necesario. Trump, siguiendo el operativo en directo, describió el lugar como “una casa que era más bien una fortaleza”.
Objetivos paralelos: explosiones, humo y ataques a infraestructuras clave
Mientras se desarrollaba la extracción, se registraron explosiones y columnas de humo en distintos puntos de Caracas. Videos difundidos en redes sociales mostraron detonaciones y sobrevuelos, y BBC Verify indicó que se constataron ataques en instalaciones como La Carlota, Fuerte Tiuna, el puerto de La Guaira, el aeropuerto de Higuerote y antenas de telecomunicaciones en El Volcán. Además, se reportó un ataque en el Observatorio Astronómico Cagigal.
Trump sostuvo que existía capacidad para una “segunda ola”, pero aseguró que no fue necesaria debido al poder de la primera fase.
Salida y traslado: rumbo al USS Iwo Jima
A las 3:29 a. m. (4:29 en Caracas), Maduro y Flores ya estaban bajo custodia en el USS Iwo Jima, desde donde serían trasladados a territorio estadounidense para enfrentar cargos relacionados con narcotráfico. Durante la retirada, Caine reconoció que hubo “múltiples intercambios” con fuerzas venezolanas, lo que requirió apoyo adicional desde el aire.
El general cerró su relato afirmando que, de haber fallado un solo componente de la operación, la misión se habría desplomado. Y dejó la frase final como conclusión: “Fallar nunca es una opción”.

Con información de BBC Mundo



