
La cúpula chavista inició una aparente reestructuración del sistema judicial venezolano con la salida forzada de al menos una docena de magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), en una maniobra impulsada por Delcy Rodríguez y presentada oficialmente como parte de una “reforma judicial”.
Según la información publicada por La Patilla, la medida ocurre en medio de fuertes tensiones internas dentro del chavismo y bajo presión internacional tras los acontecimientos políticos registrados a comienzos de 2026. El reporte sostiene que el movimiento buscaría reforzar el control político sobre las instituciones judiciales.
Analistas y sectores jurídicos consultados consideran que la sustitución de magistrados no representa una verdadera independencia de poderes, sino un reacomodo interno dentro de la estructura oficialista. Además, recuerdan que el TSJ ha sido señalado durante años por avalar decisiones contra dirigentes opositores y limitar las funciones de la Asamblea Nacional.
El artículo también destaca que organizaciones civiles y líderes opositores exigen que cualquier renovación del sistema judicial sea transparente y acompañada de garantías institucionales reales, incluyendo procesos electorales verificables y respeto a la Constitución.




