
Dos ataques de tiburón ocurridos con menos de 24 horas de diferencia han generado alarma en el estado de Pernambuco, en el noreste de Brasil. El primer caso involucró a un niño de 11 años que fue atacado mientras se bañaba en la playa de Piedade, sufriendo la amputación de una pierna y graves heridas en el cuerpo.
Un día después, una joven de 19 años fue mordida por un tiburón tigre mientras nadaba en la playa de Boa Viagem, en Recife. La víctima perdió una extremidad debido a la gravedad de las lesiones y permanece hospitalizada en estado crítico.
Las autoridades brasileñas señalaron que ambas playas se encuentran en una región que históricamente ha registrado numerosos incidentes con tiburones. El ataque al menor se convirtió en el tercer incidente de este tipo reportado en Pernambuco durante 2026.
Los dos casos han reavivado el debate sobre la seguridad en las playas de la zona y las advertencias a los bañistas, especialmente en áreas donde existen antecedentes de encuentros con estos depredadores marinos.




