La selección de Argentina protagonizó una de las remontadas más emocionantes del Mundial 2026 al vencer 3-2 a Egipto, luego de estar dos goles abajo a falta de apenas 13 minutos para el final del encuentro. Con un Lionel Messi decisivo en el momento más crítico, la Albiceleste selló su pase a los cuartos de final, donde enfrentará al ganador del duelo entre Suiza y Colombia.
El conjunto dirigido por Lionel Scaloni dominó gran parte del primer tiempo, pero fue Egipto quien golpeó primero. A los 15 minutos, el defensor Yasser Ibrahim abrió el marcador con un certero cabezazo tras un tiro libre. Poco después, Argentina tuvo la oportunidad de empatar desde el punto penal, pero el arquero Mostafa Shobeir le detuvo el disparo a Messi, manteniendo la ventaja para los africanos.
Pese al dominio argentino y las constantes llegadas sobre el arco rival, el empate nunca llegó antes del descanso. Messi, Julián Álvarez, Alexis Mac Allister y Nicolás Tagliafico generaron varias ocasiones, pero la sólida actuación del guardameta egipcio evitó la igualdad.
En la segunda mitad, Egipto volvió a sorprender. Tras un primer tanto anulado por el VAR, Mostafa Zico sí consiguió ampliar la ventaja al minuto 67 luego de una rápida transición ofensiva liderada por Haissem Hassan, dejando a Argentina al borde de la eliminación.
Cuando el panorama parecía irreversible, apareció el carácter del campeón del mundo. A los 79 minutos, Messi ejecutó un preciso centro que Cristian Romero convirtió de cabeza para descontar. Apenas cuatro minutos después, el propio capitán argentino igualó el marcador con una potente volea de zurda dentro del área, desatando la locura entre los miles de aficionados presentes en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta.
La remontada se completó en el tiempo añadido. En una rápida transición ofensiva iniciada tras recuperar un balón en defensa, Lautaro Martínez asistió a Enzo Fernández, quien conectó un certero cabezazo para marcar el 3-2 definitivo en el minuto 92.
Con la victoria, Argentina mantiene vivo su sueño mundialista y continúa demostrando su capacidad para sobreponerse a la adversidad. Messi volvió a ser determinante, liderando a una Albiceleste que, cuando parecía eliminada, encontró en su capitán el impulso necesario para escribir otra página memorable en la historia de los Mundiales.



