
El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) advirtió que los terremotos del pasado 24 de junio, de magnitudes 7,2 y 7,5, dejaron al descubierto la ausencia de protocolos claros para proteger a las personas privadas de libertad durante emergencias en Venezuela.
La organización señaló que los reclusos constituyen uno de los grupos más vulnerables ante un desastre natural, ya que dependen completamente de las autoridades para ser evacuados y resguardados.
Según el OVP, algunos detenidos del centro de reclusión de la Policía de La Guaira fueron evacuados tras los sismos, aunque posteriormente varias mujeres fueron reingresadas a las instalaciones. Además, familiares denunciaron dificultades para hacer llegar alimentos e insumos básicos a los privados de libertad.
En El Rodeo I, estado Miranda, parientes de los internos aseguraron que el terremoto provocó daños en parte de la infraestructura y denunciaron que los reclusos permanecieron cerca de 45 minutos encerrados en sus celdas antes de ser evacuados, pese a la caída de bloques y otros elementos dentro del penal.
La organización cuestionó que, casi un mes después de los terremotos y tras registrarse más de 1.388 réplicas, las autoridades no hayan informado públicamente sobre el estado estructural de las cárceles ubicadas en las zonas afectadas ni sobre las medidas adoptadas para garantizar la seguridad de los internos.
El OVP también comparó la situación venezolana con países como Chile, México y Colombia, donde existen protocolos de evacuación, inspecciones obligatorias, simulacros y planes de contingencia específicos para los centros penitenciarios.
Finalmente, la organización exigió al Ministerio para el Servicio Penitenciario informar la situación de los privados de libertad en las cárceles afectadas e impulsar una reforma del Código Orgánico Penitenciario que incorpore protocolos de actuación frente a terremotos y otras emergencias.




