
El acuerdo de tecnología china que Delcy Rodríguez impulsó en 2025 con la empresa iFlytek centra una investigación de Mapas de Poder sobre vigilancia en Venezuela (El Pitazo). El programa analiza qué contempla el memorando y qué información pública permite establecer su alcance.
César Batiz conduce el capítulo «Cuento chino», que también plantea preguntas sobre el destino del proyecto después de la captura de Nicolás Maduro. La investigación diferencia los sistemas documentados de las capacidades que podría incorporar la inteligencia artificial y de las aplicaciones cuya ejecución todavía carece de confirmación pública.
Tecnología china: de la cooperación al riesgo de vigilancia
Rodríguez visitó las instalaciones de iFlytek en abril de 2025. Entonces, la Cancillería venezolana presentó el acercamiento como una oportunidad para desarrollar soluciones en hidrocarburos, salud y educación, mediante herramientas de reconocimiento de voz y procesamiento del lenguaje.
En julio de ese año, Caracas suscribió el memorando. El Instituto Australiano de Política Estratégica (ASPI) examinó posteriormente el convenio y advirtió sobre el riesgo de incorporar esas capacidades al aparato de vigilancia estatal. Su informe vincula esta posibilidad con las intenciones expresadas por funcionarios venezolanos de reforzar los mecanismos de monitoreo.
La infraestructura existente y los límites de la evidencia
Los investigadores de ASPI describen una estructura que incluye equipos de telecomunicaciones, sistemas de identificación, cámaras, centros de comando y herramientas de control de internet, parcialmente suministrados por compañías chinas.
Sobre esa base, la inteligencia artificial podría ampliar el procesamiento y la integración de información. Sin embargo, los autores aclaran que no existe evidencia pública de que iFlytek u otra empresa china opere actualmente un sistema de vigilancia con IA dentro de Venezuela. El acuerdo y su posible uso plantean un riesgo; no demuestran por sí solos que esa plataforma funcione.
El programa plantea preguntas a Caracas y Washington
El capítulo contrasta el discurso de Donald Trump sobre el desplazamiento de intereses chinos con las medidas que Washington habría tomado respecto al convenio. También pregunta qué deben explicar las autoridades venezolanas sobre las herramientas previstas y el estado del proyecto.
Participan Mariví Marín, directora ejecutiva de ProBox y colaboradora del informe de ASPI, y Parsifal de Sola, de la Fundación Andrés Bello, especialista en las relaciones entre China y Venezuela. Sus intervenciones aportan perspectivas sobre control digital y cooperación bilateral.
Con información de El Pitazo




