
Daniela Fuentes, una mujer trans cubana de 32 años, pasó de vivir en Miami como Daniela a ser deportada a la República Centroafricana bajo la apariencia de un hombre. Su historia fue recogida por EL PAÍS, que documentó su recorrido migratorio y su experiencia durante la detención.
Fuentes llegó a Estados Unidos después de atravesar Nicaragua, Honduras, Guatemala y México. Tras siete meses de espera, ingresó al país mediante la aplicación CBP One. Llegó primero a Texas y posteriormente se trasladó a Miami, donde retomó su vida como mujer y trabajó en el sector de la peluquería y el transformismo.
Su situación cambió después de que perdiera una audiencia migratoria en Texas. Según su relato, había solicitado cambiar la ubicación de la corte, pero nunca recibió respuesta. Posteriormente fue detenida por autoridades migratorias en Miami y quedó bajo custodia de ICE.
Durante su detención en Florida, Fuentes asegura que fue ingresada en instalaciones para hombres, le retiraron la peluca y posteriormente se cortó el cabello. Según explicó, comenzó a modificar su manera de vestir y comportarse como una estrategia para protegerse mientras permanecía detenida.
“Me vestí como un hombre para sobrevivir”, relató.
El 31 de agosto llegó a Bangui, capital de la República Centroafricana, en un vuelo operado por ICE junto a otros migrantes cubanos. Según su testimonio, no supo que sería enviada a África hasta poco antes de iniciar el traslado.
Fuentes afirma que no se siente segura en ese país debido a la discriminación que ha experimentado. EL PAÍS también señala que la República Centroafricana presenta restricciones legales relacionadas con las relaciones entre personas del mismo sexo y que no reconoce legalmente el cambio de género.
La organización Immigration Equality expresó preocupación por lo que considera un posible patrón de deportaciones de personas LGBTQ+ hacia terceros países donde podrían enfrentar riesgos por su orientación sexual o identidad de género. Esa valoración corresponde a la organización y no establece por sí sola que las deportaciones hayan sido realizadas con ese propósito.
Actualmente, Daniela permanece en Bangui mientras intenta gestionar su regreso a Cuba. Según el reportaje, solicitó asistencia a autoridades consulares cubanas y espera obtener un salvoconducto.
Su plan, de regresar a Cuba, es volver a casa de su hermana, retomar su trabajo como peluquera y ahorrar para poder salir nuevamente del país hacia un lugar donde pueda sentirse segura.




