
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, anunció el lunes 5 de octubre la disolución de las Cortes Generales y la convocatoria de elecciones generales anticipadas para el domingo 29 de noviembre de 2026.
Sánchez comunicó su decisión después de informar previamente al rey Felipe VI. Posteriormente anunció que convocaría un Consejo de Ministros extraordinario para formalizar la disolución del Parlamento y poner en marcha el proceso electoral.
En su declaración institucional desde el Palacio de la Moncloa, el jefe del Ejecutivo defendió la gestión de su Gobierno durante la legislatura y sostuvo que había llegado el momento de que los españoles decidieran qué futuro quieren para el país. También presentó las elecciones como una oportunidad para definir el rumbo de España ante un escenario internacional marcado por tensiones económicas, conflictos, transformaciones tecnológicas y cambios sociales.
El adelanto electoral se produce después de semanas de dificultades parlamentarias para el Gobierno de coalición. Entre los episodios recientes figura el rechazo en el Congreso de medidas relacionadas con la vivienda, en una coyuntura marcada además por el creciente malestar social debido al acceso a la vivienda y el precio de los alquileres.
La convocatoria significa que los españoles acudirán nuevamente a las urnas para elegir a los integrantes del Congreso de los Diputados y del Senado. La campaña electoral se desarrollará durante las semanas previas a la jornada del 29 de noviembre, en unas elecciones que definirán la composición del próximo Parlamento y determinarán quién tendrá mayores posibilidades de formar Gobierno.
El adelanto también pone fin anticipadamente a la actual legislatura. El resultado será especialmente importante para Sánchez, quien buscará obtener un nuevo mandato, mientras los principales partidos de oposición intentarán aprovechar el desgaste del Ejecutivo y la actual fragmentación política.




