Crisis eléctrica amenaza la recuperación económica de Venezuela, advierte Grisanti

El economista estima que el déficit de generación persistirá durante los próximos cinco años y recomienda al sector empresarial preparar sistemas de respaldo para mantener sus operaciones

La crisis eléctrica podría convertirse en uno de los principales obstáculos para la recuperación económica de Venezuela, advirtió Alejandro Grisanti, economista y socio fundador de Ecoanalítica. En una publicación del martes 6 de octubre, estimó que los problemas de suministro y los racionamientos podrían continuar durante los próximos cinco años.

El analista sostuvo que el deterioro del sistema puede agravarse antes de comenzar a revertirse. Su pronóstico apunta a una brecha entre la generación disponible y las necesidades del país, que limita la continuidad de las actividades productivas.

Crisis eléctrica: la oferta no alcanza para cubrir la demanda

Según las estimaciones citadas por Grisanti, la generación disponible difícilmente supera los 13.000 megavatios, mientras que el consumo en las horas de mayor exigencia rebasa los 15.000 megavatios.

El economista señaló que el parque termoeléctrico opera por debajo del 15 % de su potencial. También situó el funcionamiento de Guri alrededor del 60 % de su capacidad instalada, con siete de sus veinte turbinas fuera de servicio.

Además, alertó sobre la expansión territorial de los cortes. A su juicio, las interrupciones dejaron de concentrarse en el occidente y ahora afectan a otras regiones, incluida Caracas. Estas cifras corresponden a su evaluación del sistema.

El crecimiento empresarial podría aumentar la presión

Grisanti citó la última Encuesta de Coyuntura Empresarial de Ecoanalítica, en la que el 70 % de las compañías consultadas evaluó negativamente el servicio eléctrico. El resultado describe la percepción de las firmas participantes, no la totalidad del sector privado.

El analista explicó que una recuperación de la actividad económica elevaría las necesidades de energía. Si la capacidad de generación no crece al mismo ritmo, esa mayor demanda podría profundizar el déficit y restringir la expansión de plantas, fábricas y grandes operaciones.

Su advertencia plantea un riesgo para el crecimiento: las empresas necesitarían más electricidad para producir, pero encontrarían dificultades para obtener un suministro continuo.

Fuentes propias de energía como medida de respaldo

Ante ese escenario, el economista recomendó incorporar planes de autoabastecimiento. Entre las acciones propuestas figuran el mantenimiento y la reparación de plantas eléctricas, la instalación de sistemas de respaldo y la organización de mecanismos confiables para adquirir y almacenar diésel.

La preparación busca reducir las interrupciones operativas mientras persistan las limitaciones de la red. Sin embargo, Grisanti aclaró que corresponde al Estado garantizar el servicio.

Para el especialista, disponer de generación propia tendrá un peso creciente en la capacidad de las compañías para mantener su actividad y ampliar la producción durante los próximos años.

Con información de La Patilla

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