Dos migrantes fallecen por disparos de agentes de ICE en medio del endurecimiento de los operativos migratorios

La muerte de dos migrantes latinoamericanos durante procedimientos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ha generado cuestionamientos sobre el uso de la fuerza por parte de la agencia, en momentos en que el Gobierno de Estados Unidos intensifica las detenciones de personas en situación migratoria irregular.

Las víctimas fueron el mexicano Lorenzo Salgado Araujo, de 52 años, quien murió el 7 de julio en Houston, Texas, y el colombiano Joan Sebastián Durán Guerrero, de 26 años, fallecido seis días después en Biddeford, Maine. En ambos casos, los hechos ocurrieron cuando conducían sus vehículos y fueron interceptados por agentes federales.

De acuerdo con ICE, ambos conductores representaban un riesgo para los funcionarios durante los operativos. La agencia sostiene que Salgado habría intentado embestir a un agente con su camioneta, mientras que Durán presuntamente trató de escapar durante una parada de tránsito, lo que llevó a los uniformados a abrir fuego.

No obstante, legisladores estadounidenses informaron que ninguno de los dos hombres era el objetivo inicial de las operaciones. La congresista Sylvia García indicó que funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional le confirmaron que Salgado fue detenido por una confusión relacionada con un vehículo similar al que buscaban las autoridades. En el caso de Durán, el senador Angus King señaló que tampoco era la persona que pretendían localizar.

Las versiones oficiales también han sido puestas en duda por testigos del caso ocurrido en Texas. Los acompañantes de Salgado, actualmente bajo custodia migratoria, aseguran que el conductor nunca intentó arrollar a los agentes y sostienen que los disparos impactaron los costados del vehículo.

Quiénes eran las víctimas

Lorenzo Salgado llevaba más de tres décadas residiendo en Estados Unidos, trabajaba en el sector de la construcción y, según sus familiares, adelantaba gestiones para regularizar su estatus migratorio. Era padre de tres hijos y se dirigía a su jornada laboral cuando ocurrió el incidente.

Por su parte, Joan Sebastián Durán, oriundo de Bucaramanga, Colombia, vivía en Maine junto a su esposa y su hija de tres años. Contaba con autorización para trabajar en el país y desempeñaba labores en una clínica veterinaria y como repartidor.

Piden investigaciones independientes

Los casos se producen en medio del incremento de los operativos migratorios impulsados por la administración del presidente Donald Trump, que ha fijado como objetivo aumentar significativamente el número de detenciones diarias realizadas por ICE.

Organizaciones defensoras de derechos humanos y autoridades locales han solicitado investigaciones independientes para esclarecer ambos hechos. En Texas, la Fiscalía del condado de Harris abrió una investigación paralela, mientras que Human Rights Watch pidió una pesquisa «rápida, transparente y exhaustiva» sobre la muerte del ciudadano colombiano.

Además, el Gobierno de México anunció acciones diplomáticas tras la muerte de varios de sus ciudadanos durante operativos o bajo custodia de ICE, incluyendo solicitudes de intervención ante organismos internacionales de derechos humanos.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad