
La clase trabajadora venezolana y el país entero deben estar alertas. El régimen ha anunciado la convocatoria de una llamada “Constituyente Obrera”. Esta figura es ilegal, inconstitucional y nula de origen, pues la Constitución solo permite una Asamblea Constituyente para transformar el Estado y redactar una nueva Constitución, no para intervenir sindicatos, sustituir dirigentes ni suprimir la representación laboral.
Lo que se busca, en realidad, es desmantelar la libertad sindical y colocar a los trabajadores bajo estructuras de control político. Esta maniobra forma parte del plan de instaurar el llamado Estado Comunal, por encima del Estado federal y democrático, eliminando gobernaciones, alcaldías y toda forma de representación libre.
Pero esta propuesta también pretende ocultar la corrupción y el saqueo que destruyeron nuestras industrias. Desvastaron a PDVSA, se paralizó SIDOR, se desmantelaron las plantas de Guayana, se arruinaron empresas como Alcasa, Venalum, Ferrominera , Inter alumina , entre muchas más , hoy reducidas a chatarra todo el patrimonio industrial construido por generaciones de trabajadores venezolanos.
Hoy, después de destruir el salario, la producción y la capacidad industrial, ahora pretenden arrebatar a los trabajadores su última herramienta de defensa: los sindicatos libres.
Un país donde los sindicatos sean controlados por el poder político, es un país sin negociación colectiva, sin derecho al reclamo y sin democracia. La Organización Internacional del Trabajo ( OIT) establece claramente que la representación sindical debe ser libre, autónoma y sin injerencia del Estado.
Hacemos un llamado firme a no participar en esta farsa , falsa Constituyente Obrera.
Defender los sindicatos es defender la patria, la dignidad y el futuro.


