
La política comercial de Norteamérica está en un momento de tensión e incertidumbre, ya que el presidente Donald Trump y su administración han planteado cambios importantes en el futuro del Tratado entre Estados Unidos, México y Canadá (USMCA), el principal acuerdo de libre comercio regional vigente desde 2020.
Según informes basados en entrevistas y fuentes cercanas a la negociación, el gobierno estadounidense está considerando modificar la estructura del pacto e incluso negociar acuerdos comerciales por separado con México y Canadá, lo que podría suponer la salida de Canadá del tratado o una redefinición de su papel dentro de él.
Esta postura se enmarca en la revisión programada del USMCA, que obligatoria cada seis años y que este 2026 debe definir si el acuerdo se extiende, se renegocia o se ajusta de forma significativa. El representante comercial estadounidense ha dicho que no están “comprometidos con ningún formato específico” y que la prioridad es fortalecer la manufactura y reducir déficits, lo que abre la puerta a cambios importantes en la relación trilateral.
Por su parte, México y Canadá han expresado su interés en mantener y fortalecer el acuerdo trilateral, incluso con la intención de trabajar juntos para lograr una revisión que preserve el pacto en su conjunto. El ministro canadiense responsable de comercio destacó el compromiso de ambos países por mantener la colaboración dentro del marco del USMCA.
Las discusiones comerciales se producen en un contexto de lento crecimiento del comercio entre EE. UU. y Canadá en 2025, reducción del déficit comercial bilateral y presión política interna en Washington para priorizar empleos manufactureros en territorio estadounidense.
Este debate sobre el futuro del USMCA mantiene en alerta a gobiernos y sectores productivos de los tres países, ya que cualquier cambio significativo en el pacto podría tener efectos amplios en el comercio, inversiones y cadenas de suministro en Norteamérica.
