
El Congreso de la República del Perú aprobó este martes 17 de febrero la destitución del presidente interino José Jerí, tras solo cuatro meses en el cargo, profundizando la larga crisis política que vive el país andino a pocas semanas de las elecciones generales programadas para el 12 de abril de 2026.
Con 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones, los legisladores aprobaron varias mociones de censura en su contra por motivos de inconducta funcional y presuntas irregularidades, incluidos encuentros no declarados con empresarios chinos y posibles contrataciones irregulares durante su breve mandato.
Jerí, quien había asumido la presidencia en octubre de 2025 tras la destitución de Dina Boluarte, se convierte en el octavo presidente en dejar el cargo en menos de una década, una muestra de la persistente volatilidad institucional del país.
Tras la votación, el actual jefe del Legislativo anunció que el Parlamento deberá elegir un nuevo presidente interino en las próximas horas para que gobierne hasta que el ganador de las elecciones asuma el cargo el 28 de julio.
Este nuevo giro político se produce en un contexto de profunda desconfianza ciudadana y debilidad institucional, con un país que enfrenta retos significativos en seguridad, economía y cohesión social a pocos días de uno de sus procesos electorales más importantes.




