Las principales bolsas de Asia registraron fuertes caídas luego de que el precio del petróleo superara los 100 dólares por barril, impulsado por la escalada del conflicto en Oriente Medio que involucra a Irán.
Los mercados reaccionaron con preocupación ante el impacto que la guerra podría tener en el suministro mundial de energía. El precio del crudo llegó a subir más del 25% y acercarse a los 120 dólares por barril, generando temores de inflación y desaceleración económica global.
Entre las mayores caídas estuvieron las bolsas de Seúl y Tokio, que registraron descensos superiores al 5%, mientras otros mercados como Hong Kong, Shanghái y Sídney también cerraron en negativo.
El alza del petróleo está relacionada con la incertidumbre sobre la producción y el transporte de crudo en la región, especialmente en rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial.
Los analistas advierten que, si el conflicto continúa, los mercados internacionales podrían enfrentar mayor volatilidad y presión inflacionaria, afectando tanto a las bolsas como a la economía global.



