
El Arco Minero del Orinoco, una vasta región del sur de Venezuela rica en oro y otros minerales, se ha convertido en una nueva zona de interés para Estados Unidos en medio de los recientes cambios políticos y económicos en el país.
Según reportes recientes, Washington busca impulsar inversiones y cooperación en el sector minero, especialmente en esta área que concentra algunos de los recursos naturales más valiosos del territorio venezolano. La región alberga importantes depósitos de oro, diamantes, coltán, hierro y bauxita, minerales clave para la industria tecnológica y energética.
El Arco Minero fue creado en 2016 como una zona estratégica de explotación minera y abarca más de 111.000 kilómetros cuadrados, alrededor del 12 % del territorio venezolano.
Analistas señalan que el interés de Estados Unidos responde al valor geopolítico de estos minerales, considerados esenciales para la producción de tecnología, baterías y equipos electrónicos. Sin embargo, la zona también ha sido objeto de críticas por minería ilegal, impacto ambiental y presencia de grupos armados.



