
En el marco del conflicto armado entre Estados Unidos, Israel e Irán, las fuerzas israelíes han llevado a cabo incursiones aéreas a gran escala dentro de territorio iraní durante las últimas 48 horas, atacando centenares de objetivos estratégicos vinculados con el régimen de Teherán.
Según reportes internacionales, jets de combate de la Israel Defense Forces han lanzado miles de municiones sobre más de 600 blancos en distintas partes de Irán, incluyendo sistemas de defensa aérea, lanzadores de misiles, instalaciones militares y centros de comando, como parte de la ofensiva denominada “Operation Roaring Lion”.
El aumento de los ataques se da tras la escalada del conflicto que comenzó con una ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos en respuesta a supuestas amenazas nucleares y de misiles iraníes. Las autoridades israelíes aseguran que han logrado superioridad aérea, permitiendo estos continuos bombardeos en el interior de Irán.
Desde Irán, fuentes oficiales han reportado que los ataques han causado un número significativo de bajas y daños en infraestructura, y en respuesta han lanzado misiles y drones contra posiciones israelíes y bases estadounidenses en la región.
Esta intensa actividad militar en cielo iraní representa uno de los periodos más agresivos desde el inicio del conflicto, con implicaciones tanto regionales como internacionales.



