
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a generar controversia al afirmar que su administración está considerando abandonar la OTAN, argumentando falta de apoyo por parte de los aliados europeos en el conflicto con Irán.
En una entrevista con el diario británico The Telegraph, Trump también aseguró que la guerra podría terminar “en dos semanas, tal vez un par de días más”, una estimación que contrasta con la postura iraní. Desde Teherán, autoridades han señalado que están preparados para sostener el conflicto por al menos seis meses.
Las declaraciones provocaron reacciones inmediatas en Europa. El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, defendió a la OTAN calificándola como “la alianza militar más eficaz que el mundo haya visto jamás”, dejando ver las tensiones que podrían surgir si Estados Unidos reconsidera su permanencia.
En el plano internacional, los mercados reaccionaron con cierto optimismo ante la posibilidad de un conflicto corto: los precios del petróleo registraron caídas mientras las bolsas mostraron avances. Sin embargo, la situación en Medio Oriente sigue siendo volátil.
En Israel, al menos 16 personas resultaron heridas tras el impacto de fragmentos de misiles iraníes en ciudades como Tel Aviv y Bnei Brak. Paralelamente, los rebeldes hutíes en Yemen, respaldados por Irán, anunciaron el lanzamiento de misiles balísticos hacia el sur israelí en una operación coordinada con aliados regionales.
A pesar de las señales de una posible resolución rápida, los recientes ataques y la escalada de tensiones evidencian que el conflicto aún está lejos de estabilizarse.




