
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, aseguró que la ofensiva lanzada contra Irán representa una “victoria histórica”, destacando el fuerte impacto sobre la capacidad militar del país.
Según el funcionario, las operaciones lograron debilitar significativamente las fuerzas iraníes, reduciendo su poder bélico y limitando su capacidad de respuesta durante los próximos años.
Hegseth también calificó la ofensiva como un éxito estratégico tras semanas de ataques coordinados, señalando que se cumplieron los objetivos planteados por Washington en medio del conflicto en la región.
Las declaraciones se producen en un contexto de alta tensión internacional, luego de que ambas naciones acordaran una tregua temporal, mientras continúan las negociaciones para evitar una nueva escalada del conflicto.
El anuncio ha generado reacciones a nivel global, ya que marca un punto clave en la confrontación entre Estados Unidos e Irán y podría redefinir el equilibrio en Medio Oriente.




