
El Servicio Nacional de Inteligencia de Corea del Sur encendió las alarmas al asegurar que la hija del líder norcoreano, Kim Jong-un, está siendo preparada como su futura sucesora al poder.
Según el organismo, la joven —conocida como Kim Ju-ae y de unos 13 años— ha ganado protagonismo en actos oficiales y militares, lo que refuerza la hipótesis de que sería la elegida para continuar la dinastía que gobierna Corea del Norte desde hace más de siete décadas.
Incluso, informes recientes indican que su exposición pública —incluyendo participación en ejercicios militares y eventos clave— busca proyectar una imagen de liderazgo y preparación, en un intento por consolidar su figura como heredera en un sistema históricamente dominado por hombres.
De confirmarse, se trataría de un hecho sin precedentes: la llegada de una mujer al mando del hermético régimen norcoreano, marcando así una posible cuarta generación en el poder de la familia Kim. Sin embargo, expertos advierten que, pese a las señales, aún no existe un anuncio oficial definitivo.




