
Un reportaje de The New York Times expone una situación poco visible pero cada vez más común: venezolanos en Estados Unidos que desean abandonar el país, pero no pueden hacerlo por falta de pasaportes vigentes.
El problema tiene su origen en las dificultades para renovar o tramitar documentos a través de los servicios consulares venezolanos, que operan de forma limitada o inexistente en el extranjero. Sin un pasaporte válido, los migrantes no pueden abordar vuelos internacionales ni regresar legalmente a Venezuela u otro destino.
Muchos de estos venezolanos, que inicialmente llegaron buscando mejores oportunidades o protección, ahora enfrentan un panorama migratorio más complejo en EE.UU. Esto ha llevado a algunos a considerar salir del país, pero terminan atrapados en un limbo legal y logístico: no tienen estatus claro en territorio estadounidense, pero tampoco la documentación necesaria para irse.
El reportaje destaca que esta situación deja a miles de personas en una especie de “parálisis migratoria”, donde no pueden avanzar ni retroceder, agravando la incertidumbre y la presión sobre sus condiciones de vida.




