
Un análisis publicado recientemente sostiene que Donald Trump estaría ejecutando una estrategia de tres fases para debilitar progresivamente al chavismo, apuntando principalmente a sus finanzas, aliados internacionales y estructuras internas de poder.
Según el reporte, la primera fase habría consistido en aumentar la presión económica mediante sanciones, restricciones petroleras y controles financieros dirigidos a funcionarios y empresarios vinculados al régimen venezolano.
La segunda etapa estaría enfocada en aislar internacionalmente al chavismo, afectando sus relaciones políticas y comerciales con aliados estratégicos, mientras nuevas investigaciones y casos judiciales comienan a salpicar figuras cercanas al poder.
Finalmente, la tercera fase apuntaría a provocar fracturas internas dentro del oficialismo, debilitando la confianza entre grupos de poder y aumentando la presión sobre el entorno de Nicolás Maduro.
El análisis también menciona recientes movimientos políticos, investigaciones internacionales y acciones diplomáticas que, según sus autores, formarían parte de un esquema más amplio impulsado desde Washington.
Aunque no existe una confirmación oficial de un “plan” con estas características por parte de Trump o su entorno, el artículo sostiene que las recientes medidas estadounidenses estarían generando efectos directos dentro de la estructura chavista.




