
La exhumación de Víctor Hugo Quero marcó un nuevo capítulo en uno de los casos más sensibles relacionados con presos políticos y desapariciones denunciadas en Venezuela durante los últimos años.
Funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas realizaron este viernes las labores forenses en presencia de Carmen Navas, madre del comerciante de 51 años que permaneció desaparecido durante 16 meses. La diligencia ocurre después de que el régimen venezolano reconociera oficialmente que Quero murió bajo custodia estatal en julio de 2025.
La exhumación de Víctor Hugo Quero ocurre en medio de crecientes denuncias de organizaciones defensoras de derechos humanos y de fuertes cuestionamientos sobre la actuación de las autoridades penitenciarias. Durante más de un año, la familia buscó respuestas en cárceles, tribunales y organismos de seguridad sin obtener información clara sobre el paradero del detenido.
El caso provocó indignación nacional e internacional debido a las contradicciones oficiales sobre la detención, el estado de salud y el fallecimiento de Quero. Diversas organizaciones sostienen que el comerciante sufrió desaparición forzada y que el Estado ocultó durante meses información relacionada con su muerte.
Exhumación de Víctor Hugo Quero revive denuncias de desaparición
Víctor Hugo Quero Navas desapareció el 3 de enero de 2025, luego de que funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar lo detuvieran en Caracas bajo acusaciones de terrorismo y conspiración. Desde ese momento, su madre inició una búsqueda constante por diferentes centros penitenciarios y organismos judiciales del país.
Durante meses, Carmen Navas denunció públicamente que las autoridades se negaban a informar sobre el paradero de su hijo. La mujer, de 82 años, acudió a cárceles, tribunales y oficinas gubernamentales mientras organizaciones como el Observatorio Venezolano de Prisiones y Foro Penal alertaban sobre posibles violaciones de derechos humanos.
La situación se volvió más grave cuando distintas ONG denunciaron que las autoridades impidieron el acceso al expediente judicial y rechazaron recursos legales introducidos por la defensa. Incluso organismos internacionales solicitaron información sobre la integridad física de Quero tras considerar que enfrentaba una situación de riesgo extremo.
El caso permaneció envuelto en incertidumbre hasta este 7 de mayo, cuando el Ministerio para el Servicio Penitenciario confirmó oficialmente la muerte del detenido. Según la versión gubernamental, Quero falleció el 24 de julio de 2025 tras sufrir insuficiencia respiratoria aguda secundaria a un tromboembolismo pulmonar.
La revelación generó un fuerte impacto debido a que la familia desconocía completamente el fallecimiento. Mientras Carmen Navas recorría instituciones exigiendo una fe de vida, el cuerpo de su hijo ya había sido enterrado meses atrás en Caracas.
La Fiscalía venezolana ordenó entonces la apertura de una investigación penal y autorizó la exhumación del cadáver para avanzar en las averiguaciones forenses.
Contradicciones oficiales agravan cuestionamientos institucionales
El manejo del caso por parte de las autoridades incrementó las críticas sobre la opacidad del sistema penitenciario venezolano. El Ministerio para el Servicio Penitenciario aseguró que Quero no suministró datos de contacto familiares y que ningún allegado solicitó formalmente visitas o información durante su reclusión.
Sin embargo, esa explicación chocó con los testimonios públicos de Carmen Navas y con las denuncias de organizaciones defensoras de derechos humanos. Durante más de un año, la madre realizó múltiples gestiones para localizar a su hijo y pidió respuestas directas a organismos estatales.
El gobierno sostuvo que Quero ingresó a la cárcel El Rodeo I el 3 de enero de 2025 y posteriormente fue trasladado al Hospital Militar Doctor Carlos Arvelo tras presentar hemorragia digestiva y síndrome febril agudo. Según la versión oficial, el detenido murió diez días después del ingreso hospitalario.
Las autoridades también explicaron que procedieron con la inhumación formal el 30 de julio de 2025 debido a la ausencia de familiares reclamando el cuerpo. Esa afirmación intensificó las críticas porque la familia llevaba meses denunciando públicamente la desaparición del comerciante.
Organizaciones como Un Mundo Sin Mordaza acusaron al Estado de ocultar deliberadamente información sensible mientras la madre buscaba desesperadamente a su hijo. Otros sectores calificaron el caso como una muestra de la falta de transparencia dentro del sistema penitenciario y judicial venezolano.
El partido político liderado por María Corina Machado llegó incluso a describir el caso como un “asesinato” y denunció presuntas condiciones inhumanas dentro de la cárcel El Rodeo I.
Derechos humanos y presión internacional rodean el caso
La muerte de Víctor Hugo Quero reactivó el debate sobre la situación de los presos políticos en Venezuela y sobre las denuncias relacionadas con desapariciones forzadas, torturas y falta de garantías judiciales.
Diversas organizaciones nacionales e internacionales exigieron investigaciones independientes para esclarecer las circunstancias reales del fallecimiento. También reclamaron transparencia en el acceso a expedientes, atención médica adecuada para los detenidos y respeto al debido proceso.
El caso generó repercusión internacional debido al impacto humano de la historia de Carmen Navas, quien recorrió durante 16 meses cárceles y tribunales sin saber que su hijo ya había muerto bajo custodia estatal. Medios internacionales destacaron la imagen de la madre frente a una tumba identificada únicamente con un papel improvisado.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos había otorgado medidas cautelares a favor de Quero y de su madre semanas antes de que el gobierno reconociera el fallecimiento. Organismos multilaterales también solicitaron información oficial sobre el caso mientras aumentaban las denuncias de desaparición forzada.
El Observatorio Venezolano de Prisiones pidió la destitución del ministro para el Servicio Penitenciario, Julio García Zerpa, por el manejo institucional del caso y por las irregularidades denunciadas durante la búsqueda de Quero.
Mientras avanzan las investigaciones, Carmen Navas exige justicia, una prueba de ADN para confirmar plenamente la identidad de los restos y respuestas claras sobre lo ocurrido durante la reclusión de su hijo. La exhumación de Víctor Hugo Quero no solo abrió nuevas diligencias judiciales. También convirtió el caso en un símbolo del debate sobre derechos humanos, transparencia institucional y responsabilidad estatal en Venezuela.
A esta hora, funcionarios de la Policía Científica realizan la exhumación de Víctor Hugo Quero en el Cementerio Parque Jardín La Puerta. pic.twitter.com/GAHzivJJFg
— Oliver Fernández (@oliverandresfz) May 8, 2026
Con información de El Nacional




