
Dos informantes vinculados a la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) están reclamando una recompensa de 50 millones de dólares por haber colaborado con información clave que habría contribuido a la captura de Nicolás Maduro.
Los denunciantes aseguran que infiltraron “cada nodo” de la estructura del régimen venezolano y suministraron datos sensibles sobre ubicaciones, esquemas de seguridad e instalaciones estratégicas utilizadas por Maduro.
Los exagentes Wesley Tabor y un agente encubierto identificado como “Mack” afirmaron que las fuentes trabajaron durante años bajo alto riesgo y que la inteligencia recopilada terminó llegando a organismos militares estadounidenses involucrados en la operación contra el líder chavista.
De acuerdo con el reporte, los informantes esperaban recibir parte de la recompensa ofrecida públicamente por el Departamento de Estado de EEUU por información que condujera al arresto de Maduro, monto que fue elevado hasta 50 millones de dólares en 2025.
Sin embargo, los denunciantes aseguran que, tras la operación, las fuentes quedaron “abandonadas”, escondidas en distintos países y enfrentando riesgos de seguridad junto a sus familias.
Tabor advirtió que la situación podría afectar futuros programas de cooperación e inteligencia de Estados Unidos, ya que potenciales colaboradores podrían perder confianza en los sistemas de recompensas ofrecidos por Washington.
Hasta ahora, el Departamento de Estado no ha respondido públicamente sobre las exigencias planteadas por los informantes.




