
La muerte de Yulixa Toloza ha puesto en evidencia una compleja red de encubrimiento que involucra a varias personas en Colombia y Venezuela. La víctima, sometida a un procedimiento estético en el sur de Bogotá el pasado 13 de mayo, fue encontrada sin vida en una zona rural de Cundinamarca.
La Fiscalía General de la Nación, en coordinación con las autoridades venezolanas, busca esclarecer los hechos, que incluyen el transporte de la víctima y la manipulación de evidencia, en medio de testimonios que contradicen la versión inicial de la dueña del centro estético.
Versión de la dueña del centro estético
La propietaria del establecimiento, María Fernanda Delgado Hernández, presentó ante la Fiscalía una versión que buscaba desvincularla de los hechos. Según lo relatado durante la audiencia, Delgado instruyó a Jesús Alberto Hernández Morales, su tío, y a Kelvis Daniel Sequera Delgado para trasladar el Chevrolet Sonic gris de placas UCQ-340, presuntamente usado para mover a la víctima y posteriormente a la propia propietaria hacia Venezuela.
La fiscalía indicó que los implicados recibieron pagos de 800.000 pesos colombianos para cubrir transporte, alimentación y hospedaje, mientras la dueña insistía en que “el vehículo no presentaba ningún problema”.
La versión ofrecida por Delgado contrasta con las evidencias recopiladas, que muestran que Yulixa Toloza nunca recibió atención médica tras el procedimiento estético, a pesar de presentar un deterioro progresivo en su estado de salud, incluyendo somnolencia, debilidad extrema y episodios de pérdida de conciencia.
Traslado del vehículo y vinculación internacional
La investigación detalló la trazabilidad del vehículo que salió de Bogotá a las 8:53 p.m. del 13 de mayo, pasando por peajes como San Pedro, Andes y El Roble antes de ser localizado en Cúcuta, cerca de la frontera con Venezuela. Allí fueron capturados Jesús Alberto Hernández Morales y Kelvis Daniel Sequera Delgado, quienes intentaban ocultar el automóvil.
En Venezuela, los funcionarios del Servicio de Investigación Penal (SIP) detuvieron a Delgado Hernández y a su pareja Edinson José Torres Sarmiento en Guanare, y en Maracay fue arrestado Eduardo David Ramos, supuesto cirujano de Toloza. La movilización del vehículo y la coordinación entre implicados en ambos países evidencia la complejidad transnacional del caso y la intención de borrar rastros críticos.
Pagos, negligencia y consecuencias legales
La Fiscalía confirmó que los pagos realizados a los ciudadanos venezolanos para trasladar el carro no eximen de responsabilidad a Delgado Hernández ni a los demás implicados. Además, el proceso judicial destacó que Yulixa Toloza no fue auxiliada en ningún momento, ni trasladada a un centro asistencial pese a su estado crítico.
Las investigaciones ahora buscan esclarecer la responsabilidad penal de los cinco detenidos y la posible extradición desde Venezuela bajo el Tratado Bolivariano de 1911. Los delitos que se imputan incluyen desaparición forzada, homicidio, omisión de socorro y destrucción de material probatorio. La Fiscalía enfatizó la gravedad de los hechos y la necesidad de garantizar justicia, mientras se realizan peritajes y análisis del vehículo y otras evidencias recolectadas.
El caso de Yulixa Toloza pone de manifiesto los riesgos en locales estéticos irregulares y la vulnerabilidad de las víctimas frente a redes que operan entre Colombia y Venezuela. Las investigaciones buscan no solo esclarecer la muerte de la joven, sino también desmontar la cadena de encubrimiento y negligencia que permitió el traslado de la víctima y la manipulación de evidencia. Las próximas audiencias judiciales definirán la imputación de los responsables y posibles extradiciones, mientras la sociedad exige transparencia y justicia ante esta tragedia que ha conmocionado a ambos países.
Con información de El Tiempo




