El proceso de negociación impulsado por Estados Unidos para facilitar una transición democrática en Venezuela dio su primer paso formal este fin de semana con una reunión telemática, mientras se espera que la fase presencial comience a finales de esta semana en Caracas.
La delegación de la oposición, integrada por representantes de la Asamblea Nacional de 2015, viajará entre miércoles y jueves a la capital venezolana tras resolverse varios retrasos de última hora que habían generado especulaciones sobre un posible fracaso de las conversaciones. Sin embargo, ambas partes confirmaron que el proceso continúa con una agenda previamente acordada y reglas de funcionamiento definidas.
Uno de los primeros puntos que abordará la comisión opositora será una visita a la zona cero del doble terremoto que afectó a La Guaira, reflejando que la reconstrucción del país se convirtió en la prioridad inicial de la agenda conjunta, por delante de temas como el fortalecimiento de la democracia y las garantías políticas.
La delegación opositora estará encabezada por Dinorah Figuera y Ramón López, acompañados por Juan Miguel Matheus, Jorge Millán, Marco Aurelio Quiñones y Sergio Vergara, con el respaldo de otros dirigentes de Primero Justicia y Voluntad Popular. Del lado oficialista, Jorge Rodríguez liderará el equipo negociador junto a Jorge Arreaza, América Pérez, Pedro Infante, Ana María San Juan y Génesis Garvett.
Desde Nueva York, donde permanece detenido, Nicolás Maduro manifestó a través de un comunicado que recibe «con satisfacción» cualquier vía de diálogo.
Mientras tanto, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio reiteró el respaldo de Washington al proceso, aunque advirtió que la negociación requerirá tiempo.
«No estamos en la era de la paciencia y la persistencia, pero estas cosas toman tiempo», afirmó Rubio durante una entrevista con Fox News.
Según el funcionario estadounidense, el objetivo es que antes de diciembre se logren avances concretos, entre ellos la designación de un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) y un nuevo Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), considerados pasos fundamentales para convocar elecciones libres y legítimas.
Rubio insistió en que el propósito final del proceso es que Venezuela pueda celebrar elecciones transparentes en todos los niveles, permitiendo que los ciudadanos elijan un gobierno con legitimidad democrática.




