
Los colectivos en Venezuela constituyen un componente relevante del aparato de control y represión estatal, según una investigación de la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos de la ONU. El informe analiza su evolución, estructura y relaciones con organismos públicos, además de diferenciar entre agrupaciones históricas, fuerzas de choque y colectivos mixtos.
La Misión sostiene que estos grupos han recibido distintos niveles de respaldo político, logístico y material, y documentó casos en los que integrantes de cuerpos de seguridad pasaron a organizaciones civiles armadas o miembros de colectivos ingresaron posteriormente a instituciones estatales.
Colectivos en Venezuela: tres estructuras con funciones distintas
Los colectivos históricos surgieron principalmente en sectores populares del oeste de Caracas y tienen antecedentes vinculados con movimientos políticos de décadas anteriores. Entre ellos, la investigación menciona a La Piedrita, Coordinadora Simón Bolívar, Alexis Vive y Frente de Colectivos Sergio Rodríguez.
La segunda categoría corresponde a las denominadas fuerzas de choque. Según la Misión, autoridades las convocaron en determinados momentos para tareas de control de protestas y otras operaciones de seguridad. Los llamados colectivos mixtos, por su parte, combinan civiles y funcionarios de organismos estatales y adquirieron mayor relevancia después de la crisis de 2014.
Informe identifica vínculos con funcionarios y organismos de seguridad
La investigación menciona a figuras como Freddy Bernal, Iris Varela y Néstor Reverol al describir el desarrollo y respaldo institucional que habrían recibido algunas de estas agrupaciones. La Misión también relaciona la formación de colectivos mixtos con las Operaciones de Liberación del Pueblo.
Asimismo, señala que encontró indicios de financiación, suministro de armas, motocicletas, equipos de comunicación y otras formas de apoyo. Estas conclusiones corresponden a la evaluación de los investigadores de Naciones Unidas.
Grupos mantienen presencia pese a cambios políticos
Tras los acontecimientos del 3 de enero, los colectivos redujeron parte de su actividad pública, pero la Misión advierte que esa menor visibilidad no equivale a su desaparición. El informe registra actividades de patrullaje, vigilancia, inteligencia y control de economías locales.
Los investigadores también señalaron que recibieron información sobre contactos entre La Piedrita y autoridades del Gobierno interino para evitar enfrentamientos, aunque reconocieron límites para verificar de forma independiente algunos elementos sobre las relaciones actuales.
La Misión atribuye al Estado responsabilidad por no prevenir, investigar y sancionar abusos cometidos por estas organizaciones y sostiene que, en un número significativo de casos, sus actuaciones formaron parte de ataques sistemáticos contra sectores de la población civil durante el gobierno de Nicolás Maduro.
Con información de El Pitazo




