
El sur de Florida afronta este lunes una jornada marcada por fuertes lluvias y tormentas eléctricas, pese a que actualmente no hay ciclones tropicales activos ni zonas bajo vigilancia en el Atlántico, el Caribe o el Golfo de América.
De acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes (NHC), tampoco se identifican sistemas con posibilidades de desarrollo durante los próximos días, lo que representa una pausa en las amenazas ciclónicas para Florida.
Sin embargo, la ausencia de un ciclón no significa que el tiempo estará estable. El calor, la humedad y las brisas marinas favorecerán la formación de aguaceros y tormentas eléctricas, especialmente durante la tarde y las primeras horas de la noche.
El Servicio Meteorológico Nacional en Miami estima una probabilidad de lluvia cercana al 70 % en sectores de Broward, incluida el área de Fort Lauderdale. En Miami-Dade también se esperan lluvias dispersas y tormentas que podrían descargar grandes cantidades de agua en periodos cortos.
Las temperaturas máximas rondarán los 90 grados Fahrenheit, con una sensación térmica superior debido a la humedad. Algunas tormentas podrían estar acompañadas de ráfagas de viento, rayos, reducción de visibilidad y acumulaciones de agua en zonas con drenaje deficiente.
El mal tiempo también podría generar complicaciones para quienes se movilicen por carretera y provocar retrasos o interrupciones en los aeropuertos del sur de Florida, como ocurrió durante el domingo en el Aeropuerto Internacional de Miami.
Aunque no se prevé un episodio generalizado de tiempo severo, las autoridades advierten sobre la posibilidad de inundaciones puntuales en zonas urbanas de Miami-Dade y Broward, especialmente en sectores que han recibido lluvias importantes durante los últimos días.
La temporada de huracanes del Atlántico se mantiene activa hasta el 30 de noviembre, por lo que los meteorólogos recomiendan conservar preparados los planes familiares y suministros de emergencia, incluso durante períodos de relativa calma.




