
La mesa de negociación entre el chavismo y representantes de la Asamblea Nacional elegida en 2015 enfrenta nuevas preguntas tras el regreso de María Corina Machado a Venezuela. Dirigentes de Vente Venezuela han cuestionado su capacidad para atender las demandas ciudadanas y sostienen que una transición necesita incorporar el liderazgo de la opositora.
El debate ocurre mientras las delegaciones avanzan en conversaciones sobre reformas institucionales con el respaldo de Estados Unidos. Analistas consultados por El Pitazo consideran que Machado podría mantener la presión por elecciones y construir alianzas sin entrar, al menos inicialmente, en una confrontación directa con Washington.
Mesa de negociación: las críticas de Vente Venezuela
Henry Alviarez, uno de los principales voceros de la organización, afirmó en Unión Radio que el espacio se convirtió en un «taburete» porque, a su juicio, no escucha las necesidades de la población.
Por su parte, Claudia Macero defendió la participación de Machado en cualquier proceso de cambio político. Sostuvo que una transición o una elección creíble no puede excluir la fuerza y la legitimidad de los ciudadanos que respaldan a la dirigente.
Las declaraciones reflejan una diferencia con el esquema actual de conversaciones, en el que Dinorah Figuera encabeza la delegación del Parlamento de 2015. Vente Venezuela no forma parte de esa representación.
En agosto, Machado había fijado una posición pública sobre las negociaciones: afirmó que no participaba en ellas, pero que tampoco se convertiría en un obstáculo para su desarrollo. Entonces insistió en la necesidad de observar resultados verificables.
Analistas discrepan sobre el papel de la dirigente
Jesús Castellanos Vásquez, experto electoral y exasesor del Consejo Nacional Electoral (CNE), considera que Machado evitará cuestionar directamente a Estados Unidos durante esta primera etapa. En su opinión, la dirigente estará atenta a las conversaciones, aunque podría concentrarse en la movilización y la construcción de alianzas.
Castellanos prevé que la opositora impulse asuntos como la liberación de presos políticos, los salarios y la definición de un calendario electoral. Su presencia en Venezuela, estima, reordena las fuerzas políticas y aumenta la presión sobre la mesa, aunque no garantiza por sí sola una transición más rápida.
El politólogo José Vicente Carrasquero ofrece otra interpretación. Considera que los voceros de Vente Venezuela atribuyen a las conversaciones un alcance distinto al que tienen y que Machado no necesita estar presente para que las delegaciones trabajen en la renovación de instituciones como el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y el CNE.
Carrasquero también sostiene que los dirigentes de la organización podrían intentar abrir su propio canal de negociación. Su planteamiento refleja una diferencia de criterios sobre la función de la mesa y la forma de ampliar la participación opositora.
Washington respalda las conversaciones y la revisión institucional
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, atribuyó las condiciones que permitieron el retorno de Machado a las conversaciones de reconciliación respaldadas por Washington. También vinculó ese proceso con excarcelaciones y el regreso de otras figuras opositoras desde el exterior.
Figuera, por su parte, celebró la llegada de la dirigente y destacó la discusión sobre garantías políticas. La presidenta de la Asamblea Nacional de 2015 afirmó que la delegación continuará trabajando para facilitar el regreso de quienes salieron del país.
Las conversaciones han abordado la renovación del Poder Judicial, la libertad de expresión, la atención a los afectados por los terremotos, la recuperación del oro en Reino Unido y las garantías políticas, económicas y sociales.
El delegado opositor Juan Miguel Matheus afirmó que la celebración de elecciones requiere, además de una fecha, la eliminación de obstáculos y la construcción de instituciones capaces de sostener una democracia duradera.
Entre los avances mencionados en el balance del proceso figuran el inicio de la selección de magistrados del TSJ, el desbloqueo parcial de medios digitales, una reforma de la Ley contra el Odio —cuestionada por defensores de derechos humanos— y excarcelaciones. Organizaciones defensoras de derechos humanos mantienen la exigencia de liberar a quienes continúan detenidos por motivos políticos.
Con Machado de vuelta, queda por definir cómo se relacionará su liderazgo con la delegación que negocia y si esa interacción contribuirá a concretar las garantías y la fecha electoral que reclaman distintos sectores de la oposición.
Con información de El Pitazo




