Reunión de Dinorah Figuera con Delcy Rodríguez abre debate sobre los costos del diálogo

La visita a Miraflores provocó cuestionamientos por su difusión televisiva. La politóloga María Puerta Riera considera que el encuentro también implica un reconocimiento a la oposición y plantea costos para el oficialismo

Dinorah Figuera, presidenta de la Asamblea Nacional elegida en 2015, asistió a una reunión con Delcy Rodríguez en Miraflores a petición del Departamento de Estado estadounidense, según fuentes consultadas por El Pitazo en Washington. El encuentro reavivó la discusión sobre el alcance de las negociaciones y las consecuencias políticas de mostrar públicamente ese acercamiento.

Aunque el equipo de la dirigente contemplaba esa posibilidad, algunos de sus integrantes afirmaron al medio que la rapidez de la convocatoria los sorprendió y que no participaron en una consulta previa. Venezolana de Televisión difundió imágenes de su llegada al palacio, donde Jorge Rodríguez la recibió antes de su conversación con Delcy Rodríguez en el Salón Simón Bolívar.

Dinorah Figuera enfrenta críticas por la exposición del encuentro

Los cuestionamientos se concentraron en la puesta en escena y en el mensaje que las imágenes podían transmitir a los ciudadanos. El actor y director teatral Héctor Manrique preguntó en sus redes sociales quién había aconsejado a Figuera y si resultaba necesario dar tanta visibilidad a la cita.

“¿No era posible un encuentro discreto? ¿Hacía falta tal nivel de exposición? ¿Qué mensaje nos estás enviando?”, expresó.

La escritora Naky Soto había planteado una preocupación similar un día antes. En declaraciones a El Pitazo, sostuvo que el chavismo busca trasladar a los delegados del Parlamento de 2015 el costo político de las conversaciones.

Ambas intervenciones reflejan inquietudes sobre la manera de comunicar las negociaciones y sobre los beneficios que cada parte puede obtener de su difusión, mientras persisten demandas de resultados concretos.

Una analista identifica reconocimiento opositor y costos compartidos

María Puerta Riera, doctora en Ciencias Sociales y profesora de Ciencias Políticas en Valencia College, Estados Unidos, considera válidas esas críticas, pero propone una lectura adicional: el oficialismo también asume consecuencias al reconocer públicamente a su adversario como interlocutor.

Según explicó a El Pitazo, el chavismo ha intentado históricamente dividir a la oposición y debilitar su identidad colectiva. Sin embargo, estima que la participación de Washington en el proceso modifica la distribución de los costos y genera tensiones dentro de la propia coalición gobernante.

La académica atribuye valor al reconocimiento del sector opositor que participa en la mesa. A su juicio, la negociación representa por ahora una oportunidad para buscar una salida política, incluso cuando los avances resultan limitados.

Su evaluación coincide con los análisis que Ricardo Sucre Heredia y Miguel Barone ofrecieron al mismo medio sobre el tercer ciclo de conversaciones, que terminó el miércoles 21 de octubre: aprovechar el espacio exige convertir los contactos en compromisos verificables.

Puerta Riera también advirtió sobre los plazos. Considera necesario alcanzar un compromiso electoral firme antes del 20 de enero de 2029, porque un cambio de administración estadounidense podría alterar las condiciones que hoy permiten negociar.

Las movilizaciones mantienen la exigencia electoral

La reunión coincidió con el tercer aniversario de las primarias opositoras del 22 de octubre de 2023, en las que María Corina Machado obtuvo más del 90 % de los votos.

Ese jueves, Vente Venezuela convocó manifestaciones en Caracas y otras ciudades, con el respaldo de partidos de la coalición, para reclamar un calendario electoral y condiciones para el retorno seguro de Machado.

Posteriormente, Delcy Rodríguez cuestionó las protestas durante una intervención en VTV. Afirmó que pequeños grupos insistían en bloquear calles y contrapuso esas acciones con los esfuerzos de entendimiento de las delegaciones.

La coincidencia entre la cita en Miraflores y las movilizaciones mostró dos vías de actuación que conviven dentro del escenario político: las conversaciones entre representantes y la presión ciudadana por definiciones electorales.

El desafío para los participantes de la mesa consiste en ofrecer respuestas sobre las garantías políticas y los plazos de una votación, además de acuerdos que atiendan los problemas cotidianos de los venezolanos.

Con información de El Pitazo

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