El terremoto que sacudió esta semana el oeste de Colombia agravó las condiciones de numerosas comunidades de desplazados, cuyas necesidades más urgentes han aumentado tras el desastre, informó este viernes la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR).
La portavoz de ACNUR, Eujin Byun, señaló que la agencia enfrenta además una importante brecha de financiación para atender a esta población. Hasta ahora, el organismo ha conseguido cubrir apenas 20 % de los 86,2 millones de dólares que requiere durante este año para responder a las necesidades de desplazados y refugiados en Colombia.
Tras el terremoto, las prioridades incluyen alojamiento, alimentos, agua potable, atención sanitaria y apoyo psicológico, especialmente para las familias cuyas viviendas sufrieron daños o quedaron completamente destruidas.
Byun advirtió que algunas familias desplazadas que ya habían tenido que abandonar sus hogares enfrentan nuevamente la posibilidad de perder su vivienda como consecuencia del desastre.
Ciudades con población desplazada
Entre las localidades afectadas se encuentran Pereira, Palmira, Armenia, Ibagué y Cali, ciudades que albergan importantes poblaciones desplazadas o personas que requieren protección internacional.
De acuerdo con ACNUR, Cali concentra más de 133.000 personas en esta situación.
La agencia destacó que Colombia continúa albergando una de las mayores poblaciones de desplazados internos del mundo y, simultáneamente, enfrenta situaciones relacionadas con conflictos, movimientos migratorios, fenómenos asociados al cambio climático y desastres naturales.
El terremoto añadió nuevas necesidades a comunidades que ya se encontraban en condiciones de vulnerabilidad, aumentando la presión sobre los programas de asistencia y protección humanitaria en el país.




