
La oración por Venezuela formó parte este jueves 1 de octubre del encuentro “Un millón de niños rezando el Rosario”, presidido por el papa León XIV en los Jardines Vaticanos. El pontífice se unió a cientos de niños y familias para pedir por la paz, la esperanza y las poblaciones que atraviesan guerras, violencia y otras dificultades.
Durante la ceremonia, varios videos presentaron las intenciones que acompañaron el rezo. Una de ellas recordó a Venezuela y Cuba, donde se mencionaron las dificultades que enfrentan numerosas familias para acceder a bienes esenciales y las consecuencias de desastres naturales. León XIV acompañó posteriormente las peticiones por consuelo y fortaleza.
Oración por Venezuela se suma a iniciativa mundial por la paz
El acto tuvo lugar en la Gruta de Lourdes de los Jardines Vaticanos y reunió a alrededor de 1.300 personas, según los organizadores. El Papa recordó a los asistentes que niños de distintas partes del mundo se unían espiritualmente en una misma intención por la paz.
La jornada marcó el inicio de la campaña internacional impulsada por Ayuda a la Iglesia Necesitada, que este año se desarrolla del 1 al 7 de octubre en escuelas, parroquias, diócesis y familias de diferentes continentes.
Venezuela y Cuba aparecen entre las intenciones del Rosario
Durante el encuentro, las oraciones también se dirigieron a Ucrania, las comunidades cristianas de Líbano y Siria, Pakistán y Sudán del Sur. En el caso de Venezuela y Cuba, la intención se centró especialmente en pedir esperanza para las familias que atraviesan dificultades económicas y los efectos de emergencias naturales.
León XIV pidió además por todos los niños que viven en lugares afectados por guerras y conflictos, y destacó que la oración puede convertirse en una expresión de solidaridad entre pueblos y comunidades.
La iniciativa nació en Venezuela en 2005
“Un millón de niños rezando el Rosario” tiene un vínculo directo con Venezuela. Ayuda a la Iglesia Necesitada explica que la iniciativa comenzó en Caracas en 2005, cuando un grupo de niños reunidos para rezar inspiró un movimiento que luego alcanzó dimensión internacional.
Con el paso de los años, la campaña incorporó escuelas, parroquias y familias de numerosos países con el objetivo de promover la paz y la unidad mediante la oración.
La participación de León XIV en la edición de 2026 reforzó ese llamado global y colocó nuevamente a Venezuela entre las naciones mencionadas durante una jornada dedicada a pedir esperanza, reconciliación y acompañamiento para quienes atraviesan situaciones difíciles.
Con información de EFE




