
Por: José Ramón Villalobos
Para quienes consideran a España como destino para comenzar una nueva etapa de vida, estudiar en ese país puede significar mucho más que una simple oportunidad académica. Los intereses de la persona, la elección del programa adecuado, el presupuesto, los requisitos migratorios y una planificación anticipada son factores determinantes para convertir esa intención en un proyecto viable y sin caos.
Yajaira Arrieta, periodista venezolana radicada en Valencia, España, conoce ese proceso desde su propia experiencia. Después de emigrar desde Venezuela, cursar un máster y reorganizar su vida profesional, creó España Sin Caos, una plataforma de orientación y acompañamiento personalizado para quienes desean ir a estudiar a ese país.
JRV: ¿Qué es lo primero que debería hacer una persona que está pensando emigrar a España?
YA: Identificar cuál de las diferentes vías migratorias que ofrece España se ajusta mejor a su realidad. Existen distintas alternativas: estudios, teletrabajo como nómada digital, personal altamente cualificado o determinadas opciones vinculadas con familiares, entre otras.
Yo promuevo especialmente la vía de estudios porque fue la que transité y considero que puede ser accesible y relativamente sencilla de implementar. Pero cada caso es diferente. Hay que analizar la edad, profesión, situación familiar, objetivos y presupuesto. En resumen, una vez identificada la vía, hay que activar el plan definido con foco y disciplina.
JRV: Si la opción es estudiar, ¿cómo se elige el programa y el centro educativo?
YA: No se puede recomendar lo mismo a todo el mundo. Hay que conocer primero el perfil profesional: su edad, experiencia, si tiene un título universitario, si viaja sola o con familia y el presupuesto.
España ofrece formación profesional, grados superiores, másteres, diplomados, expertos universitarios y doctorados. También existen centros con programas de aproximadamente diez meses relacionados con áreas de demanda laboral. Algunos de esos programas no exigen un título universitario y pueden encontrarse opciones desde aproximadamente 1.600 hasta 2.800 euros, dependiendo del centro y la ciudad. Para un profesional que quiere continuar desarrollando su carrera, probablemente estudiaría otras alternativas, como un máster.
JRV: ¿Qué programas de estudio son los más recomendables y cuánto se debe invertir aproximadamente?
YA: Es fundamental verificar el centro y el tipo de formación. No se trata simplemente de matricularse en cualquier institución. Si el objetivo incluye desarrollar posteriormente un proyecto profesional y migratorio en España, hay que comprobar que los estudios y el centro cumplan con los requisitos correspondientes.
Particularmente recomiendo evaluar programas que no superen aproximadamente un año, siempre que sean adecuados para el objetivo profesional de la persona. El costo de la matrícula también juega un papel importante. Un máster, por ejemplo, puede rondar los 4.000 euros, aunque los precios varían considerablemente según la universidad y el programa.
JRV: ¿Los títulos universitarios obtenidos en Venezuela o Colombia permiten cursar un máster en España?
YA: Sí, pero depende del programa y de la universidad. Existen diferencias importantes entre los másteres oficiales y los títulos propios.
Por ejemplo, yo cursé el Máster en Gestión de Negocios Digitales de la Universidad Politécnica de Valencia. En ese programa, al tratarse de un título propio, las condiciones de acceso eran diferentes: se podía presentar el título profesional o acreditar determinada experiencia laboral.
Los másteres oficiales pueden tener procesos de admisión mucho más exigentes y solicitar documentación adicional, equivalencias u otros requisitos académicos. Por eso insisto en que primero hay que definir qué quiere estudiar la persona y después revisar específicamente las condiciones del programa a aplicar.
JRV: ¿La vía de estudios puede permitir posteriormente trabajar y permanecer en España?
YA: Sí, pero es clave distinguir y trabajar cada etapa. La persona puede tramitar un visado de estudios desde su país de origen o desde el país donde tenga residencia legal. También se puede solicitar una estancia por estudios encontrándose legalmente en España, siempre que se cumplan los requisitos y plazos establecidos.
Una vez culminados satisfactoriamente los estudios, dependiendo del caso, pueden existir alternativas para hacer una transición migratoria hacia una residencia y trabajo, bien sea por cuenta ajena, trabajando para una empresa, o por cuenta propia, desarrollando una actividad independiente.
Precisamente por tratarse de asuntos migratorios y legales, recomiendo revisar siempre los requisitos vigentes y, cuando corresponda, contar con un abogado especializado.
JRV: ¿Cuál es el error más frecuente de quienes comienzan este proceso?
YA: La falta de planificación o que llegan al país “a ver qué pasa”. Muchas personas empiezan a preguntar en varias partes y reciben respuestas diferentes basadas en experiencias particulares y eso puede generar ansiedad y confusión. Mi recomendación es preparar la ruta antes de viajar y, sin duda, la asesoría profesional ayuda mucho. Entre tantas cosas, es clave saber qué tendrás que hay que hacer durante tus primeros días en España.
JRV: ¿De todo lo que hemos hablado y de estas necesidades nació tu proyecto: España Sin Caos?
YA: Exactamente, España Sin Caos nació de mi propia experiencia migratoria y de lo que observé entre compañeros y otras personas que estaban atravesando el mismo proceso. Yo también cometí errores y fui víctima de algunas estafas.
España Sin Caos es un programa diseñado para ofrecer un acompañamiento personalizado. Podemos ayudar a buscar el centro educativo adecuado, gestionar la inscripción, orientar sobre el seguro médico y conectar a la persona con alternativas para encontrar alojamiento. También organizamos aspectos de su llegada: desde el traslado del aeropuerto hasta las actividades que debería realizar durante sus primeros días.
No todas las personas necesitan lo mismo. Algunas llegan desde la idea inicial y las acompañamos durante buena parte del proceso; otras solamente necesitan encontrar un centro de estudios.
JRV: Después de vivir tu propio proceso migratorio, ¿cómo ha sido comenzar una nueva vida en España?
YA: Para mí ha sido cumplir un sueño. Quería estudiar en España desde que estaba en la Universidad del Zulia, hace casi 30 años. No pude hacerlo entonces y finalmente lo conseguí a los 52.
España me ha dado tranquilidad y la posibilidad de reencontrarme profesionalmente con mis capacidades y experiencia. También entendí algo importante: tener más de 50 años no significa que no puedas comenzar nuevamente.
Todo lo aprendido durante tu vida puede convertirse en una herramienta para construir una nueva etapa y, en mi caso, también para ayudar a otras personas a cumplir su propio proyecto.
España es un país maravilloso, culturalmente muy cercano a nosotros los latinoamericanos, empezando por el idioma y por muchas costumbres que compartimos.




