
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, defendió este miércoles 2 de septiembre el acuerdo petrolero alcanzado entre Washington y el gobierno de Delcy Rodríguez, y aseguró que la operación responde tanto a intereses económicos como a objetivos de seguridad energética.
Durante una entrevista, Rubio explicó que el acuerdo permitiría a Estados Unidos mantener una posición estratégica frente a China, Rusia e Irán al garantizar su presencia en el principal productor de petróleo del hemisferio.
“Este acuerdo en Venezuela con el petróleo. Obviamente, tendrá algunos beneficios a corto plazo, pero también garantiza que Estados Unidos —no China, ni Rusia, ni Irán— tendrá una posición”, afirmó Rubio, al referirse a la importancia de contar con una fuente de respaldo ante un eventual conflicto o crisis que pueda poner en riesgo la seguridad energética estadounidense.
El jefe de la diplomacia estadounidense señaló que la administración de Donald Trump busca anticiparse a posibles escenarios internacionales y evitar concentrarse exclusivamente en los problemas inmediatos.
“El mundo sigue siendo lo que es: un lugar arriesgado”, sostuvo Rubio, al describir el actual escenario como un período de transición económica y geopolítica.
El funcionario también explicó que las decisiones relacionadas con política exterior y geopolítica no siempre ofrecen la posibilidad de escoger entre una opción completamente positiva y otra negativa.
Según Rubio, en muchas ocasiones Washington debe evaluar distintas alternativas y determinar cuál puede resultar menos perjudicial para los intereses de Estados Unidos.
El secretario de Estado insistió además en la necesidad de adoptar una perspectiva de largo plazo. Señaló que, aunque los problemas inmediatos deben ser atendidos, también es necesario analizar cómo podría ser el escenario internacional dentro de los próximos dos, cinco o incluso diez años.




