
La esposa de un ciudadano venezolano que permanece bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) desde hace ocho meses exige respuestas sobre su paradero y la fecha en que será deportado a Venezuela.
Marlinis Aliendres denunció en una entrevista con Univision que su esposo, Junior José Puerta, continúa detenido pese a haber firmado una salida voluntaria hace aproximadamente tres meses. Según su testimonio, la familia esperaba que el procedimiento permitiera su regreso al país en pocas semanas, pero el proceso se ha prolongado sin una fecha definida.
Puerta recibió una orden de deportación de un juez de inmigración el 12 de mayo de 2026. Posteriormente, decidió acogerse a la salida voluntaria. Sin embargo, Aliendres asegura que su esposo no ha recibido los 3.000 dólares ni el boleto aéreo que, según ella, se le habían ofrecido como parte del proceso.
Según el relato de Aliendres, el traslado para concretar la deportación se frustró después de que Puerta pasara por varios centros de detención en Georgia y Luisiana. La familia esperaba que fuera trasladado a Miami para abordar un vuelo hacia Venezuela, pero finalmente regresó al centro de Folkston, Georgia. Posteriormente, su esposa perdió la comunicación con él y aseguró desconocer su ubicación exacta, aunque las autoridades le confirmaron que seguía bajo custodia migratoria.
La mujer también cuestionó que su esposo no haya recibido el incentivo económico ni el boleto aéreo que, según ella, le habían prometido. ICE, por su parte, indicó que Puerta recibió el debido proceso y que un juez ordenó su expulsión el 12 de mayo de 2026. La agencia sostuvo además que las personas detenidas tienen acceso a evaluaciones y atención médica.
Aliendres regresó a Venezuela el 25 de julio junto con su hija, ciudadana estadounidense, confiando en que su esposo llegaría poco después. Sin embargo, tres meses más tarde continúa esperando su regreso.
El caso vuelve a poner el foco en las demoras que pueden producirse en los procesos de expulsión migratoria y en las dificultades que enfrentan las familias para obtener información sobre sus seres queridos mientras permanecen bajo custodia de las autoridades estadounidenses.
Fuente: N+ Univision.




