
Los estadounidenses acuden este martes 3 de noviembre a las urnas para elegir a 35 de los 100 integrantes del Senado, en unos comicios que definirán el equilibrio de poder en el Congreso durante los dos últimos años de la presidencia de Donald Trump.
Los republicanos cuentan actualmente con 53 senadores, frente a 45 demócratas y dos independientes que se alinean con la oposición. Para recuperar el control de la Cámara Alta, los demócratas necesitan obtener cuatro escaños netos, debido a que un empate de 50 votos permitiría al vicepresidente JD Vance desempatar.
Aunque el mapa electoral presenta importantes desafíos para la oposición, siete contiendas concentran buena parte de la atención política nacional: Alaska, Iowa, Kansas, Maine, Michigan, Ohio y Texas.
Según el análisis de The Cook Political Report, estas carreras presentan un panorama competitivo y podrían resultar determinantes para definir la mayoría.
Las siete contiendas que pueden cambiar el Senado
- Alaska: La republicana Dan Sullivan busca conservar su escaño frente a una contienda marcada por la presencia de candidatos independientes y las controversias relacionadas con la campaña.
- Iowa: La republicana Joni Ernst enfrenta una disputa competitiva en un estado que tradicionalmente ha respaldado a candidatos republicanos.
- Kansas: El republicano Roger Marshall se enfrenta al demócrata Adam Hamilton, en una contienda que ha ganado relevancia por el desempeño de los candidatos y el panorama político nacional.
- Maine: La republicana Susan Collins busca la reelección frente al demócrata Troy Jackson, en una de las carreras más observadas del país.
- Michigan: El demócrata Abdul El-Sayed se enfrenta al republicano Mike Rogers, en una contienda marcada por las divisiones internas del Partido Demócrata y el debate migratorio.
- Ohio: El republicano Jon Husted disputa la continuidad en el Senado frente al demócrata Sherrod Brown, quien busca regresar a la Cámara Alta.
- Texas: El republicano John Cornyn se enfrenta a una competencia electoral en la que los demócratas buscan ampliar sus posibilidades de conquistar un escaño en un estado tradicionalmente republicano.
Las contiendas de Michigan, Maine y Texas han recibido especial atención por sus implicaciones políticas y por la competitividad de sus candidatos.
La economía y la guerra con Irán marcan el escenario electoral
La campaña de 2026 se ha desarrollado en medio de preocupaciones económicas, el aumento del costo de vida y las consecuencias de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, iniciada el 28 de febrero.
El conflicto ha generado tensiones en los mercados energéticos y afectado los precios de los combustibles, un asunto que se ha convertido en uno de los principales puntos de discusión entre los candidatos.
Una encuesta de NBC News publicada el domingo 1 de noviembre situó la desaprobación de Trump en el 60 %, mientras que los demócratas registraban una ventaja de 52 % frente a 45 % en la preferencia para el Congreso.
Estos factores han contribuido a que los demócratas vean una oportunidad de recuperar el Senado, aunque el resultado dependerá de su desempeño en estados donde Trump obtuvo victorias importantes en las elecciones presidenciales de 2024.
Una mayoría que puede cambiar el rumbo de Washington
El control del Senado resulta fundamental para la aprobación de leyes, la confirmación de funcionarios y jueces federales, así como para la supervisión de la Administración presidencial.
Una mayoría demócrata podría incrementar las investigaciones sobre el Gobierno de Trump y dificultar la aprobación de determinadas iniciativas legislativas.
Por su parte, una victoria republicana permitiría al partido mantener una mayor capacidad para impulsar la agenda presidencial durante la segunda mitad del mandato.
Las elecciones de este martes definirán si los republicanos conservan el control de la Cámara Alta o si los demócratas consiguen modificar el equilibrio político de Washington.




