
Marco Rubio instó al nuevo canciller venezolano, Oliver Blanco, a continuar la liberación de los presos políticos que permanecen detenidos en Venezuela. La petición formó parte de su primera reunión oficial, celebrada el lunes 2 de noviembre en la sede del Departamento de Estado, en Washington.
Durante el encuentro, ambos funcionarios abordaron las negociaciones políticas y las reformas destinadas a establecer condiciones para elecciones libres, justas y creíbles. Posaron ante las cámaras, pero no ofrecieron declaraciones ni respondieron preguntas de los periodistas, según la información difundida sobre la cita.
Marco Rubio mantiene las excarcelaciones entre las prioridades
El comunicado estadounidense incluyó un llamado expreso a mantener el proceso de liberación de quienes siguen encarcelados por razones políticas. La petición confirma que Washington considera este asunto parte de su interlocución con las autoridades venezolanas.
El pronunciamiento no detalló nombres, cantidades ni plazos para nuevas excarcelaciones. Tampoco anunció un acuerdo específico sobre los casos pendientes.
La reunión ocurrió poco después de que Delcy Rodríguez designara a Blanco como responsable de la política exterior venezolana. Su visita permitió presentar al nuevo interlocutor diplomático ante la administración estadounidense y revisar los asuntos que integran la relación bilateral.
El plan combina recuperación económica y transición democrática
Rubio reafirmó la estrategia de tres fases del presidente Donald Trump: estabilización; recuperación económica y reconciliación política; y transición democrática. El Departamento de Estado presentó esos componentes como el marco de su política hacia Venezuela.
La hoja de ruta contempla tanto la recuperación de condiciones económicas como los cambios políticos e institucionales. Su ratificación en Washington mantuvo esas prioridades dentro de una misma agenda.
Durante su visita, Blanco también se reunió con el secretario del Tesoro, Scott Bessent. Ese departamento informó que conversaron sobre la recuperación venezolana, el aumento de la producción energética y la reconexión del sector financiero.
Bessent vinculó esos objetivos con la recuperación de la confianza y la atracción de inversiones. El comunicado del Tesoro no anunció acuerdos concretos ni nuevas medidas financieras derivadas del encuentro.
Las reformas electorales siguen sin una fecha de votación
La conversación con Rubio incluyó los avances del diálogo entre representantes venezolanos y las reformas que, según Washington, deben sentar las bases de una elección confiable.
Entre los asuntos del proceso figuran la renovación del Tribunal Supremo de Justicia y del Consejo Nacional Electoral. Sin embargo, el comunicado de esta reunión no fijó fechas para completar esos cambios ni presentó un calendario de votación.
Associated Press informó que los contactos estadounidenses buscan acelerar los preparativos para unos comicios que podrían celebrarse en 2027. Esa posibilidad todavía no equivale a una convocatoria oficial.
El encuentro dejó así dos prioridades explícitas: avanzar en las garantías institucionales y continuar las excarcelaciones. La información pública sobre la cita no precisa cómo medirán ambas partes esos avances ni cuándo esperan completar las tareas pendientes.




