
La abogada venezolana María Alejandra Díaz reveló este martes que desde el pasado mes de enero permanece bajo asilo en la residencia del embajador de Colombia en Caracas, sin poder abandonar el país debido a la negativa del régimen de Nicolás Maduro a otorgarle el salvoconducto necesario.
Su testimonio, respaldado por un reciente informe de Naciones Unidas, expone una situación prolongada de vulnerabilidad pese a contar con protección diplomática.
Una solicitud motivada por la persecución
Díaz relató que el 11 de enero acudió a la sede diplomática colombiana en la capital venezolana para solicitar protección tras días de hostigamiento por parte de las autoridades chavistas. La petición fue aceptada por el embajador y posteriormente formalizada ante la representación consular.
Dos días después, recibió una notificación verbal de que el asilo había sido concedido. La Cancillería colombiana habría informado al gobierno venezolano de esta decisión el 12 de enero. Desde entonces, la jurista se mantuvo en silencio, respetando las condiciones impuestas por el carácter diplomático del refugio.
El silencio obligado y la espera prolongada
Durante más de siete meses, Díaz acató estrictamente las condiciones del asilo: no declarar públicamente, no revelar su ubicación y evitar pronunciamientos de carácter político. Sin embargo, denunció que, a pesar de haber cumplido con todas las exigencias, no ha recibido respuesta positiva que permita su traslado seguro fuera del país.
El motivo de su decisión de hablar ahora responde a la publicación de un informe de la Relatora Especial de la ONU para la independencia judicial, fechado el 25 de julio, que confirma actos de intimidación en su contra, reforzando la gravedad de su situación.
Llamado al cumplimiento del derecho internacional
La exconstituyentista hizo un llamado explícito al régimen de Venezuela para que respete los acuerdos internacionales en materia de asilo y le otorgue el salvoconducto requerido para su salida. “Mi solicitud es clara: que se cumpla el derecho internacional”, expresó en un comunicado difundido en redes sociales.
También agradeció el respaldo del Ejecutivo colombiano encabezado por Gustavo Petro y pidió la intervención de organismos internacionales como ACNUR, tanto en Caracas como en Bogotá, para facilitar una solución que respete sus garantías fundamentales.
De aliada del chavismo a disidente perseguida
María Alejandra Díaz, conocida por su antigua vinculación con la desaparecida Asamblea Nacional Constituyente, se distanció del oficialismo a comienzos de 2024 tras denunciar públicamente abusos, irregularidades institucionales y actos de persecución. Este quiebre político marcó un punto de inflexión que derivó en el acoso que la llevó a solicitar refugio.
Su caso refleja el dilema que enfrentan figuras disidentes dentro del sistema político venezolano, quienes tras romper con el chavismo enfrentan represalias que van desde la persecución judicial hasta la anulación de sus derechos más básicos.
Comunicado
En fecha 9 de enero de 2025 denuncié la persecución bajo la cual me encontraba y la situación irregular de asedio y detención temporal que sufrieron mis familiares. Permanecí escondida hasta que el día 11 de enero de 2025, y estando aún bajo la persecución de la PNB… pic.twitter.com/JriK44HdKz— María Alejandra Díaz Marín🐞🦗🦎🐝🐜 (@MariaesPueblo) August 5, 2025



