
La presidenta de Ecopetrol, Mónica de Greiff, declaró que la compañía estatal colombiana no tiene margen de maniobra para adquirir Monómeros Colombo Venezolanos ni para importar gas natural desde Venezuela. Las restricciones impuestas por el gobierno de Estados Unidos actúan como un cerrojo que impide avanzar en proyectos de integración energética entre Bogotá y Caracas.
Monómeros, una negociación frustrada
En julio, el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, había anunciado la firma de un acuerdo de confidencialidad con Venezuela para intercambiar información sobre la posible adquisición de Monómeros, empresa ubicada en Barranquilla y bajo control de Pequiven, la petroquímica estatal venezolana. Sin embargo, las sanciones internacionales impidieron dar el siguiente paso, bloqueando de raíz cualquier transacción comercial.
“Por todas estas sanciones impuestas por Estados Unidos, Ecopetrol no puede comprar Monómeros”, afirmó De Greiff en entrevista con Caracol Radio.
El gas venezolano también queda fuera de alcance
Las limitaciones no se circunscriben a la industria petroquímica. Ecopetrol enfrenta las mismas barreras para importar gas desde Venezuela, un recurso que podría contribuir a enfrentar la disminución de la producción interna.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro mantiene a Venezuela y sus empresas estatales en la lista de entidades sancionadas, lo que imposibilita acuerdos comerciales con compañías estadounidenses o aliadas.
Contraste entre discursos oficiales
Las declaraciones de De Greiff contrastan con el optimismo mostrado por el ministro Palma a comienzos de semana, cuando aseguró que las importaciones de gas venezolano podrían iniciarse antes de finalizar el año.
El choque entre ambas visiones refleja la complejidad de los escenarios energéticos en Colombia, donde el discurso político se enfrenta a realidades jurídicas internacionales difíciles de sortear.
Riesgos para el futuro energético de Colombia
Mientras tanto, gremios industriales y expertos en el sector advierten que Colombia podría enfrentar un déficit de hasta 20% en el suministro de gas para 2026. La disminución en la exploración local, sumada al impulso de la transición energética hacia fuentes renovables, plantea un panorama retador. En ese contexto, Venezuela aparecía como un socio natural para suplir parte de la demanda, pero las sanciones de Washington han cerrado esa posibilidad.
El debate sobre la viabilidad de las importaciones se mantiene abierto, aunque las limitaciones regulatorias obligan a Ecopetrol a explorar alternativas internas y a acelerar inversiones en nuevas fuentes energéticas para evitar una crisis de abastecimiento en los próximos años.
Con información de El Nacional



