Desde hace al menos cinco años, la Organización de las Naciones Unidas ha mencionado en sus informes la existencia del Cartel de los Soles, presuntamente integrado por miembros de cuerpos de seguridad venezolanos.
La primera referencia oficial apareció en el reporte de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) correspondiente a 2019, publicado en 2020, donde se alertaba sobre una red emergente de narcotráfico en el país.
El organismo señaló que estas estructuras ilegales habrían penetrado instituciones policiales y militares para facilitar el tránsito de cocaína hacia mercados en Estados Unidos y Europa. Además, subrayó que las fuentes eran “confiables y verificadas”, instando a los Estados miembros a vigilar de cerca la evolución del fenómeno.
Violencia y rutas del narcotráfico
El mismo documento de Naciones Unidas alertó sobre un repunte en los índices de violencia vinculados al comercio ilícito de drogas en la región. Venezuela figuró entre los países con tasas de homicidios superiores al promedio latinoamericano, lo que la convertía en un territorio clave en el flujo de cocaína con destino a consumidores internacionales.
La referencia puso en evidencia que el país funcionaba como un corredor, más que como un centro de producción.
Acusaciones judiciales en Estados Unidos
La presión internacional aumentó cuando un gran jurado de Nueva York declaró culpable al presidente Nicolás Maduro por su supuesta relación con el Cartel de los Soles. Según las autoridades estadounidenses, el mandatario estaría implicado en actividades de narcotráfico a gran escala, lo que llevó a considerarlo fugitivo. A esta acusación se sumó la decisión de la Casa Blanca de mantener a Venezuela en la “lista negra” de naciones que, a juicio de Washington, han fracasado en la lucha contra las drogas.
La administración estadounidense fue más allá al clasificar al Cartel de los Soles como una organización terrorista internacional, con lo cual busca ampliar las herramientas legales para perseguir sus presuntas operaciones.
La versión oficial del chavismo
El gobierno de Caracas rechaza tajantemente estas acusaciones. Según cifras recientes presentadas por la Superintendencia Nacional Antidrogas y retomadas por el ministro de Interior y Justicia, Diosdado Cabello, en Venezuela no existen plantaciones ilegales ni producción de cocaína. En ese sentido, argumentan que el tránsito de cargamentos es mínimo y que el Cartel de los Soles es una “invención” utilizada por Estados Unidos como excusa para aplicar sanciones.
“Cada vez que alguien les incomoda, lo nombran como jefe de ese cartel”, señaló Cabello, insistiendo en que se trata de una narrativa fabricada desde el exterior.
Debate abierto
Mientras organismos internacionales documentan desde hace años la expansión del narcotráfico con epicentro en Venezuela, el chavismo continúa negando cualquier vínculo institucional con redes criminales. Entre informes técnicos, acusaciones judiciales y desmentidos oficiales, el tema sigue siendo un punto de fricción central en la relación entre Caracas, Washington y la comunidad internacional.
Con información de El Nacional



