
La canciller de Colombia, Rosa Villavicencio, calificó este viernes de “desproporcionada” la presencia militar de Estados Unidos en aguas del Caribe. En declaraciones a la AFP en Bogotá, cuestionó que el despliegue estadounidense guarde relación con la lucha contra el narcotráfico y advirtió que Colombia defenderá la soberanía venezolana ante cualquier intervención, aun sin reconocer el gobierno de Nicolás Maduro. Sus palabras reflejaron el creciente distanciamiento entre Bogotá y Washington bajo las administraciones de Gustavo Petro y Donald Trump.
Despliegue estadounidense y críticas desde Bogotá
Estados Unidos desplegó ocho buques, un submarino nuclear y aviones caza F-35 en el Caribe para operaciones contra el narcotráfico. Según Trump, estas acciones eliminaron tres embarcaciones procedentes de Venezuela y dejaron 14 muertos.
Villavicencio, sin embargo, afirmó que los bombardeos a presuntas naves ilegales no respetan la legalidad internacional y cuestionó el uso de la fuerza letal. Naciones Unidas también manifestó preocupación por el método empleado por Washington.
Defensa de la soberanía venezolana
Aunque Bogotá no reconoce a Maduro tras las elecciones de julio de 2024, la canciller subrayó que su país protegerá la soberanía de Venezuela y la estabilidad regional. Aseguró que Colombia acudirá a instancias internacionales para garantizar que prevalezca el derecho internacional y reiteró el compromiso de América Latina como “territorio de paz”. Villavicencio indicó que las preocupaciones de Caracas son compartidas por toda la región ante la posibilidad de una intervención militar.
Estados Unidos es tradicionalmente el principal socio comercial y militar de Colombia. Sin embargo, las tensiones han aumentado desde el inicio del segundo mandato de Trump y el gobierno de Petro. Washington acusó a Maduro de liderar el Cartel de los Soles, acusación que Colombia y Venezuela rechazan. El deterioro de los vínculos diplomáticos quedó evidenciado en la reacción de Bogotá al considerar injusta la medida estadounidense de retirar su certificación como aliado antidrogas.
Decisión política y respuesta colombiana
El lunes, la Casa Blanca retiró a Colombia la certificación como socio clave en la lucha antidrogas, aunque mantuvo la cooperación económica y militar mediante una exención de sanciones. Villavicencio calificó esta decisión de “injusta” y aseguró que fue una maniobra política para condenar al presidente Petro. Añadió que, pese al récord de cultivos ilícitos reportados por la ONU y al estancamiento de los diálogos de paz con grupos armados, su país mantendrá su estrategia antidrogas por considerarla eficaz.
Las declaraciones de la canciller colombiana resaltan las tensiones en el Caribe y plantean interrogantes sobre el equilibrio de poder en la región. Mientras Washington insiste en su ofensiva contra el narcotráfico, Bogotá defiende la diplomacia y el respeto al derecho internacional. El desencuentro entre ambos países podría reconfigurar alianzas en América Latina y aumentar la presión para encontrar soluciones multilaterales que eviten una escalada militar en el Caribe.
Con información de El Nacional




