Trinidad y Tobago niega ser base militar de EE. UU. en plena tensión con Venezuela

◉ La mandataria trinitense aseguró que Washington no ha solicitado utilizar territorio trinitense como plataforma de operaciones

La primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, negó rotundamente que su país esté involucrado en preparativos militares de Estados Unidos contra Venezuela, luego de que crecieran los rumores tras la visita del jefe del Estado Mayor estadounidense, Dan Caine.

La mandataria aseguró que Washington no ha solicitado utilizar territorio trinitense como plataforma de operaciones y recalcó que, pese a la creciente actividad militar estadounidense en el Caribe, su gobierno mantiene una posición de neutralidad y enfoca la cooperación exclusivamente en temas de seguridad regional. Las aclaraciones llegan en un momento de tensión marcada por despliegues navales, ejercicios aéreos y acusaciones cruzadas entre Caracas y Washington.

El desmentido oficial: “No seremos base para ninguna guerra”

En una conferencia con medios locales, Persad-Bissessar fue enfática al rechazar las versiones que apuntaban a una supuesta coordinación entre su gobierno y Estados Unidos para operaciones vinculadas a la disputa con Venezuela. “No vamos a lanzar ninguna campaña contra Venezuela. Lo he dejado muy claro”, afirmó.

La mandataria destacó que el encuentro con el general Dan Caine se centró únicamente en cooperación para combatir delitos transnacionales como el narcotráfico, la trata de personas y el tráfico de armas. Subrayó que en la conversación “no se abordó Venezuela”, disipando así teorías sobre un alineamiento militar contra el gobierno de Nicolás Maduro.

Presencia militar estadounidense: entrenamiento y logística, según Trinidad

En respuesta a reportes de avistamientos de aeronaves estadounidenses en Tobago, Persad-Bissessar explicó que la actividad se limitó a asistencia logística y ejercicios de entrenamiento. Indicó que alrededor de 250 infantes de Marina estadounidenses abandonaron el país el 25 de noviembre tras maniobras programadas, asegurando que no hay tropas desplegadas de manera permanente.

La primera ministra también afirmó desconocer cualquier presencia de buques estadounidenses en aguas territoriales de Trinidad y Tobago. “Que yo sepa, no se nos solicitó que ninguno de estos buques estuviera en aguas de Trinidad y Tobago… que yo sepa, son aguas internacionales”, aclaró.

Estas declaraciones buscan contener el creciente nerviosismo regional ante el incremento de operaciones militares de Estados Unidos en el Caribe, así como las sospechas de que islas cercanas a Venezuela podrían convertirse en nodos logísticos o de vigilancia.

El Caribe como nuevo epicentro estratégico

La visita del jefe militar estadounidense generó preguntas sobre la postura de Trinidad y Tobago respecto a recientes decisiones de Washington, como la designación del Cartel de los Soles —una organización que Estados Unidos vincula a altos funcionarios venezolanos— como grupo terrorista. Persad-Bissessar afirmó que su administración no ha tomado posición sobre esa etiqueta y que el país definirá su política exterior “como nación soberana”.

El ministro de Relaciones Exteriores interino, Barry Padarath, reforzó esa postura, describiendo la reunión con Caine como “de cortesía” y asegurando que “nada siniestro ni secreto” surgió del encuentro. La Embajada de Estados Unidos en Puerto España, por su parte, indicó que el propósito de la visita fue fortalecer la cooperación bilateral y promover estabilidad regional.

Escalada militar estadounidense en el Caribe

El desmentido trinitense ocurre mientras la Fuerza Aérea estadounidense confirma que bombarderos B-52H realizaron demostraciones de ataque en el Caribe, en medio de un creciente despliegue militar que incluye la presencia del portaaviones USS Gerald R. Ford y una flota de buques de guerra.

Washington asegura que estas operaciones forman parte de esfuerzos contra el narcotráfico. Sin embargo, Caracas denuncia que se trata de maniobras destinadas a forzar la salida de Maduro del poder. Más de 80 personas han muerto en las últimas semanas en operaciones estadounidenses que destruyeron más de veinte embarcaciones catalogadas por Estados Unidos como narcolanchas.

Neutralidad bajo presión

Las declaraciones de Persad-Bissessar buscan reafirmar la neutralidad de Trinidad y Tobago en un momento de gran volatilidad geopolítica. Mientras el Caribe se convierte en escenario de competencia militar entre Washington y Caracas, la isla intenta mantener su cooperación en seguridad sin involucrarse en posibles confrontaciones. El rumbo que tomen las tensiones determinará si esta postura de equilibrio podrá sostenerse en las próximas semanas.

Con información de EFE

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