
Un informe divulgado por The Washington Post ha generado nuevas discusiones sobre el futuro político de Venezuela y los movimientos que se desarrollan tras bambalinas. De acuerdo con el diario estadounidense, la administración de Donald Trump revisó una propuesta formulada por María Corina Machado y su equipo para una eventual transición tras la salida de Nicolás Maduro.
Los detalles conocidos reflejan una estrategia que contempla acciones inmediatas para estabilizar el país, un diagnóstico interno sobre la estructura militar venezolana y conversaciones diplomáticas inesperadamente cordiales entre ambas naciones, pese al clima de extrema tensión.
Un plan de transición que se analiza en Washington
Documentos internos del gobierno estadounidense, citados por The Washington Post, revelan que la dirigencia opositora elaboró un plan orientado a intervenir rápidamente en caso de un cambio político. La propuesta plantea dos etapas críticas: las primeras 100 horas y los primeros 100 días, periodos durante los cuales se buscaría restablecer el orden, reorganizar instituciones clave y preparar el terreno para convocar elecciones en el primer año de transición.
Aunque el equipo de Machado —reciente galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2025— no compartió la totalidad de su diseño estratégico por motivos de seguridad, funcionarios estadounidenses aseguraron haber comprobado que poseen “una mayor preparación de lo que se creía”. El análisis preliminar habría sido suficiente para captar la atención de Washington en un momento de máxima incertidumbre regional.
Radiografía del estamento militar venezolano
Uno de los elementos más sensibles del documento evaluado por Estados Unidos es el estudio del Ejército venezolano. Según la investigación del equipo opositor, solo una fracción del cuerpo castrense necesitaría ser depurada. El informe señala que aproximadamente 20% de los oficiales son considerados “irredimibles”, mientras que el resto se mantiene distante de Maduro o muestra una postura apolítica.
Esta conclusión contrasta con narrativas que describen a las Fuerzas Armadas como un bloque completamente alineado con el gobierno, y sugiere que un cambio político podría encontrar menos resistencia interna de lo esperado si se lleva a cabo bajo condiciones controladas.
Presencia militar estadounidense y creciente presión
El contexto de estas discusiones se enmarca en un despliegue militar norteamericano sin precedentes en el mar Caribe. La administración Trump, que no reconoce la legitimidad de Maduro y lo acusa de encabezar una red de narcotráfico, ha anunciado operaciones que incluyen la destrucción de más de veinte embarcaciones asociadas al tráfico ilícito y la muerte de unas ochenta personas vinculadas a esas actividades.
Además, funcionarios estadounidenses han insinuado la posibilidad de ataques dentro del territorio venezolano “pronto”, lo que eleva el riesgo de una escalada regional. Estos movimientos militares contrastan con los contactos diplomáticos que ocurren simultáneamente.
Conversación inesperada entre Trump y Maduro
A pesar de la tensión, el periódico norteamericano asegura que Trump y Maduro sostuvieron una llamada telefónica en noviembre. Las fuentes consultadas describen el intercambio como sorprendentemente cordial. Según el reporte, el mandatario estadounidense expresó su deseo de que Maduro renuncie, aunque evitó fijar ultimátums o límites temporales.
Ambos líderes, señala el diario, acordaron mantener abiertos los canales de comunicación, un gesto que añade un matiz inesperado a un escenario marcado por la confrontación retórica, sanciones y amenazas de intervención.
Un panorama incierto con elementos en movimiento
Las revelaciones de The Washington Post permiten vislumbrar un tablero político más complejo de lo que se percibe públicamente. Mientras Estados Unidos evalúa planes de transición provenientes de la oposición, mantiene una postura militar agresiva en la región y, simultáneamente, sostiene contactos directos con Maduro.
En este contexto, la posición de María Corina Machado adquiere un peso internacional renovado: su equipo aparece no solo articulando estrategias internas, sino también presentando propuestas que son examinadas por una potencia extranjera. El alcance real de estos planes, así como la respuesta que genere dentro del país, sigue siendo incierto, pero el reportaje revela que la discusión sobre el “día después” de Maduro ya ocurre en esferas de alto nivel.
Con información de EFE



