
La Guardia Costera de Estados Unidos incautó la semana pasada un VLCC que transportaba 1,85 millones de barriles de petróleo pesado venezolano vendido por PDVSA. El hecho refleja la creciente tensión entre Caracas y Washington y la presión directa sobre el gobierno de Nicolás Maduro.
Tras la incautación, un buque con bandera de Benín, el Boltaris, que transportaba 300.000 barriles de nafta rusa para Venezuela, cambió de rumbo hacia Europa sin descargar.
De acuerdo con el servicio de monitoreo TankerTrackers.com, al menos cuatro superpetroleros (VLCC) que tenían previsto cargar crudo en puertos venezolanos también se devolvieron en los últimos días.
Exportaciones paralizadas
Más de 11 millones de barriles de petróleo permanecen varados en aguas venezolanas, mientras algunos dueños de buques evitan la zona para no enfrentar problemas con la flota estadounidense desplegada en el Caribe.
Actualmente, solo los buques fletados por Chevron cuentan con autorización para transportar crudo venezolano hacia EE.UU., bajo licencia del gobierno de Donald Trump.
Ciberataque a PDVSA
En paralelo, PDVSA informó que sufrió un ciberataque que obligó a cerrar sus sistemas administrativos y operativos, incluyendo el despacho de petróleo. Este hecho agrava la crisis logística y operativa de la estatal en un momento de máxima presión internacional.
Escalada militar
El presidente Trump ordenó un aumento masivo de tropas estadounidenses en la región, incluyendo un portaviones, aviones de combate y decenas de miles de soldados.
Según Reuters, la incautación del buque podría marcar el inicio de esfuerzos más intensos para perseguir el petróleo venezolano, principal fuente de ingresos del país.
La incautación y el desvío de tanqueros evidencian cómo el petróleo venezolano se ha convertido en un campo de batalla geopolítico.
- Para Estados Unidos, la estrategia busca limitar los ingresos de Maduro y presionar por cambios políticos internos.
- Para Venezuela, el bloqueo representa un golpe directo a su economía, que depende en gran medida de las exportaciones de crudo.
- Para los mercados internacionales, la incertidumbre sobre la disponibilidad de crudo venezolano genera tensiones en el Caribe y abre espacio para nuevos actores como Rusia y China.
La incautación del buque y el desvío de tanqueros marcan un nuevo capítulo en la confrontación entre Venezuela y Estados Unidos. Con exportaciones paralizadas, ciberataques internos y un despliegue militar en aumento, el futuro del petróleo venezolano se perfila como uno de los temas más delicados en la agenda internacional de 2026.
Tanqueros con nafta para PDVSA se devuelven tras incautación por parte de Estados Unidos de cargamento de petróleo venezolanohttps://t.co/kQE2CTWzH4
— NTN24 Venezuela (@NTN24ve) December 15, 2025
Con información de NTN24



