
Estados Unidos anunció una reducción en su advertencia de viaje hacia Venezuela, pasando de nivel 4 (“No viajar”) a nivel 3 (“Reconsiderar el viaje”), en lo que representa un cambio significativo en su evaluación del país.
La decisión, efectiva desde este 19 de marzo, responde a una percepción de mejora en las condiciones de seguridad en varias regiones del territorio venezolano, según el Departamento de Estado.
Sin embargo, la flexibilización no es total. Washington mantiene la alerta máxima en varios estados, entre ellos Táchira, Amazonas, Apure, Aragua y Guárico, así como en zonas rurales de Bolívar, debido a riesgos como delincuencia, secuestro y presencia de grupos armados.
Además, el gobierno estadounidense advierte que, aunque algunos indicadores de riesgo han disminuido —como la detención injustificada o disturbios—, persisten delitos violentos como robos, homicidios y secuestros en distintas áreas del país.
El ajuste marca un giro respecto a diciembre de 2025, cuando EE.UU. había elevado la alerta al nivel más alto. Ahora, aunque reconoce mejoras, insiste en que Venezuela sigue siendo un destino con condiciones de seguridad complejas.




