
La administración del presidente Donald Trump analiza designar como organizaciones terroristas a poderosas bandas criminales de Brasil, en el marco de una estrategia más amplia para combatir el crimen organizado en América Latina.
De acuerdo con reportes de The New York Times, entre los grupos señalados se encuentran el Primer Comando de la Capital (PCC) y el Comando Vermelho, considerados dos de las estructuras delictivas más influyentes de la región.
La eventual medida permitiría a Estados Unidos ampliar sus herramientas legales, incluyendo el congelamiento de activos, la persecución internacional de colaboradores y la imposición de sanciones más severas contra estas organizaciones.
El enfoque forma parte de una política que busca catalogar a redes del narcotráfico como amenazas de carácter terrorista, lo que implicaría un cambio significativo en la forma de abordarlas desde el punto de vista jurídico y operativo.
Analistas advierten que esta decisión podría generar tensiones diplomáticas, especialmente con Brasil, al tratarse de organizaciones que operan principalmente dentro de su territorio.
Hasta el momento, las autoridades estadounidenses no han confirmado una decisión definitiva, pero el planteamiento evidencia un endurecimiento en la política de seguridad de Washington hacia la región.




