
El gobierno de Estados Unidos emitió tres nuevas licencias que flexibilizan las restricciones sobre el sector minero venezolano, en un nuevo paso dentro de su política de apertura económica hacia el país.
Las medidas, aprobadas por el Departamento del Tesoro, permiten avanzar en actividades clave como la exportación, transporte y comercialización de minerales, así como el suministro de bienes, tecnología y servicios necesarios para la industria.
Además, las licencias autorizan la negociación de contratos de inversión en el sector minero, aunque estos acuerdos deberán cumplir condiciones específicas y requerirán aprobaciones adicionales antes de ejecutarse.
El esquema incluye estrictos controles, como restricciones sobre los mecanismos de pago, supervisión financiera y prohibiciones de التعامل con actores vinculados a países sancionados.
Estas decisiones forman parte de una estrategia más amplia de Washington para reactivar sectores clave de la economía venezolana, en especial aquellos relacionados con minerales estratégicos como el oro y otros recursos críticos.
Sin embargo, aunque representa una flexibilización, las sanciones no han sido eliminadas por completo, manteniéndose un sistema de control sobre las operaciones autorizadas.




