
Una crisis en la seguridad aeroportuaria de Estados Unidos ha provocado largas filas, retrasos y caos en múltiples terminales del país, luego de que miles de trabajadores de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) permanecieran semanas sin recibir sus salarios.
El problema se originó por un bloqueo presupuestario en el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), lo que dejó a más de 50.000 agentes trabajando sin pago. Como consecuencia, muchos empleados dejaron de asistir a sus puestos o renunciaron, generando una fuerte escasez de personal en los controles de seguridad.
Esta situación derivó en esperas de hasta más de cuatro horas en aeropuertos clave como Atlanta, Nueva York y Houston, en plena temporada alta de viajes. Incluso, algunas filas llegaron a extenderse fuera de las terminales, afectando a miles de pasajeros y provocando la pérdida de vuelos.
Aunque el gobierno ordenó el pago de los salarios atrasados para intentar contener la crisis, expertos advierten que la normalización no será inmediata. La reincorporación total del personal podría tardar días o incluso semanas, por lo que los retrasos y complicaciones seguirán afectando a los viajeros en el corto plazo.
La situación mantiene en alerta al sector aéreo, que ha pedido al Congreso una solución urgente para evitar un colapso mayor en el sistema de transporte, especialmente en fechas de alta demanda como Semana Santa y eventos internacionales próximos.




