
Estados Unidos avanza en el fortalecimiento de su defensa naval al integrar misiles Patriot en sus buques de guerra, en respuesta al desarrollo de armas hipersónicas por parte de China.
La medida se concretó tras la adjudicación de un contrato a Lockheed Martin para adaptar los interceptores Patriot al sistema de combate Aegis de la Marina estadounidense, lo que marca la primera vez que este tipo de misil será desplegado en el mar.
El objetivo es reforzar la protección de los destructores frente a misiles de alta velocidad y gran maniobrabilidad, considerados una de las principales amenazas emergentes en el escenario militar del Pacífico.
El sistema Patriot PAC-3 MSE destaca por su tecnología de “impacto directo”, que permite destruir objetivos mediante colisión, aumentando su eficacia frente a misiles balísticos avanzados.
Esta nueva capa de defensa se sumará a los sistemas ya existentes en la flota estadounidense, como los misiles SM-2, SM-3 y SM-6, ampliando el escudo defensivo de los buques equipados con Aegis.
La decisión responde al creciente desarrollo de armamento hipersónico por parte de China, capaz de evadir sistemas tradicionales debido a su velocidad y capacidad de maniobra, lo que ha impulsado a Washington a acelerar sus programas de defensa.
El movimiento forma parte de una estrategia más amplia de modernización militar y aumento del gasto en defensa, en medio de la competencia tecnológica y geopolítica entre ambas potencias.




