La candidata de centroderecha Keiko Fujimori alcanzó este martes una ventaja que la perfila como la próxima presidenta de Perú, luego de que el escrutinio de la segunda vuelta presidencial llegara al 99,80 % de las actas procesadas.
Según los resultados preliminares, Fujimori obtiene el 50,11 % de los votos válidos frente al 49,88 % de su rival, el izquierdista Roberto Sánchez. La diferencia entre ambos asciende a 42.097 votos, una cifra superior al número de sufragios que aún quedan por contabilizar.
Hasta la noche del martes permanecían pendientes de escrutinio 191 actas electorales, equivalentes al 0,20 % del total de las 92.766 mesas instaladas durante la jornada electoral celebrada el pasado 7 de junio.
No obstante, el resultado definitivo dependerá de la decisión que adopten las autoridades electorales sobre una solicitud presentada por Sánchez para anular la votación de los peruanos residentes en el extranjero.
El candidato de Juntos por el Perú ha denunciado presuntas irregularidades en el proceso de transmisión y custodia de las actas provenientes del exterior. Sin embargo, hasta el momento no ha presentado pruebas que respalden sus acusaciones de fraude.
De prosperar su petición, los resultados podrían invertirse. Según los cálculos basados en el conteo actual, sin los votos emitidos fuera del país, Sánchez alcanzaría el 50,11 % de los sufragios válidos y superaría a Fujimori por más de 39.000 votos.
Además, el dirigente izquierdista adelantó que no reconocerá una eventual victoria de Fujimori y advirtió sobre posibles movilizaciones si las autoridades rechazan su solicitud.
Por su parte, la líder de Fuerza Popular no se ha proclamado oficialmente vencedora, aunque ha cuestionado los intentos de desconocer el voto de la diáspora peruana.
El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) tiene previsto proclamar los resultados oficiales a más tardar a mediados de julio.
De confirmarse la tendencia actual, Fujimori asumirá la Presidencia de Perú el próximo 28 de julio para el período 2026-2031. Su llegada al poder marcaría el retorno del fujimorismo al Gobierno después de 26 años, tras la salida del expresidente Alberto Fujimori en el año 2000.
La elección también pondría fin a una década de fuerte inestabilidad política en Perú, un período en el que el país ha tenido ocho presidentes debido a sucesivas crisis institucionales y destituciones impulsadas desde el Parlamento.



