Caracas comienza a recuperar parte de su actividad cotidiana una semana después de los terremotos, aunque el temor por nuevas réplicas y las labores de búsqueda continúan marcando el día a día de miles de venezolanos.
En distintos sectores de la capital ya se observa la reapertura de comercios, personas regresando a sus trabajos y ciudadanos retomando algunas actividades. Sin embargo, las zonas más afectadas permanecen acordonadas mientras avanzan las inspecciones estructurales y la remoción de escombros.
El municipio Chacao concentra los mayores daños en Caracas, con varios edificios colapsados y decenas de estructuras afectadas. En los alrededores de estos inmuebles continúan las labores de búsqueda y rescate, mientras familiares permanecen en el lugar a la espera de noticias sobre sus seres queridos.
En algunos sectores también permanecen instalados campamentos improvisados para las familias cuyas viviendas quedaron inhabitables. Aunque reciben apoyo de voluntarios, muchos afectados aseguran que el miedo a nuevas réplicas les impide regresar a la normalidad.
De acuerdo con el más reciente balance oficial, los terremotos han dejado 2.295 fallecidos, 11.267 heridos y 6.461 personas rescatadas. Más de 4.000 brigadistas nacionales e internacionales continúan desplegados en las zonas de mayor impacto para las labores de búsqueda y recuperación.



